Correr para crecer

El límite está en nuestra mente

“No entreno nunca. Estoy en casa y camino, traigo leña y agua y normalmente no entreno”.

Lorena Ramírez
 Ultramaratonista tarahumara


La carrera certificada más larga del mundo se llama Sri Chinmoy Self-Transcendence, con una longitud a cubrir de 4,960 kilómetros en un tiempo límite de 52 días. Los competidores tienen permitido correr desde las 6:00 de la mañana hasta la medianoche durante cada jornada, teniendo que completar un promedio mínimo de 94 kilómetros al día, para al menos cruzar la meta dentro del límite de tiempo establecido.

Desde la línea de salida, prácticamente cualquier reto que se intenta por primera vez luce complicado y en ocasiones hasta imposible; al cruzar la meta, su tamaño toma dimensión real y nuestra seguridad se fortalece, de manera inmediata la escala se transforma. Para algunos corredores terminar un maratón no es suficiente y se han dado a la tarea de seguir, saben que es posible llegar más lejos ¿Cuál es el límite?

El ultramaratón es una competencia en la que el corredor cubre más de los 42 kilómetros y 195 metros que caracterizan al maratón, algunas de las diferencias entre una prueba y otra, además de la distancia, pueden ser la velocidad, el tipo de abastecimientos, el equipo con el que el corredor se auxilia, el terreno, el entorno y el ritmo cardiaco que registran los competidores durante la carrera.

Existen un sinfín de variantes que componen este tipo de competencias: participación individual o en equipo, relevos, mayor distancia recorrida en un tiempo determinado, distancia fija de un punto a otro y repetición de circuitos, entre otras.

A lo largo del año se organizan ultramaratones en diversos países, México no es la excepción, las distancias más comunes son 50, 80, 100 y 160 kilómetros y los participantes son mayoritariamente hombres con una edad promedio que ronda los 40 años.

El volumen del entrenamiento es fundamental para conseguir el objetivo, una encuesta realizada en Estados Unidos determinó que los competidores de ultramaratón acumulan un aproximado de 3,000 kilómetros de entrenamiento en su año inmediato anterior a la competencia que finalizaron; es decir, corrieron cerca de 250 kilómetros por mes durante un año para conquistar un ultramaratón.

Será la suma de pequeñas acciones la que provocará el resultado, debemos concentrar nuestra fortaleza y esfuerzo en arrancar, aunque algún día logres correr cientos de kilómetros sin parar, la primera experiencia ocupará un lugar privilegiado por encima de las posteriores. La satisfacción que brinda alcanzar por primera vez la meta de una carrera de 5 o 10 kilómetros resulta inolvidable; esa primera medalla es la más significativa, no por la distancia que se corrió para obtenerla, sino por el esfuerzo que invertimos para dar el primer paso.

Abastecimiento: Dean Karnazes en su libro The Ultramarathon Man (disponible en librerías y Amazon) narra una serie de impactantes anécdotas que describen su vida como corredor de largas distancias, historia fascinante que demuestra que el límite está en nuestra mente. 

@DavidLeonRomero