Correr para crecer

Un sueño llamado Boston

“La lucha y el sufrimiento son la esencia de una vida digna de ser vivida, si no te estás empujando más allá de la zona de confort, si no estás exigiendo más de ti mismo, expandiéndote y aprendiendo sobre la marcha, estás eligiendo una existencia adormecida. Te estás negando a ti mismo un viaje extraordinario”
Dean Karnazes
Ultramaratonista y escritor

Comencé a correr de manera amateur en el 2005 y poco a poco he logrado mejorar mi desempeño, algunas veces medido por la distancia, otras por el tiempo.

La magia de correr radica en que la competencia es con uno mismo y nadie más, y que cada día es una nueva oportunidad de mejorar y vencer lo realizado el día anterior.

Mis primeras experiencias las viví corriendo carreras de cinco kilómetros y con el paso de los años alargué la distancia, hasta correr algunos ultramaratones. Mi distancia favorita es el maratón, una competencia lo suficientemente larga y complicada como para sacudirte hasta el alma cada vez que cruzas su meta.

El cronómetro no fue un factor a considerar hasta mi segundo maratón, a partir de ese día he intentado registrar tiempos más rápidos de un evento a otro.

Desde mis primeros maratones, el sueño de calificar a Boston estuvo presente, muy lejano, pero siempre vivo.

El Maratón de Boston se ha convertido en la prueba favorita de la gran mayoría de los maratonistas por su historia y relevancia, para aquellos que no están muy familiarizados con el tema, para participar en él, no basta con querer hacerlo, sino que además es necesario correr lo suficientemente rápido conforme a tu edad para ser admitido.

Han sido años de muchísimo esfuerzo a partir de un primer maratón en el que registré 4:45:00 horas, hasta lograr romper el 3:30:00, momento en el que el sueño de Boston comenzó a mostrarse más cercano y nítido.

Después de cientos de madrugadas con entrenamientos diversos, una dieta algo estricta, muchísima paciencia y una enorme dosis de fortuna, logré correr un maratón cruzando su meta debajo de 3:09:59 y con ello conquistar mi sueño de ser admitido en Boston.

En este deporte el mérito existe y aquello que siembras, lo cosechas. Atrévete a soñar y a conquistar tus sueños corriendo.

Abastecimiento: Deseo la mejor de las suertes a los mexicanos que nos representarán en Boston.  

 Twitter@DavidLeonRomero