El Semáforo

El Semáforo

El América ha sido indisciplinado y eso no se cuestiona, lo que sí se cuestiona es la desigualdad a la hora de sancionar a los jugadores. ¿Por qué castigar al Rifle Andrade y no el show del Pikolín? ¿Por qué sancionar a Michael Arroyo y no a Walter Kannemann, El Depredador, que de milagro no causó una lesión grave a Rubens Sambueza, o a Felipe Baloy por su agresión? Los castigos deberían ser parejos, pero a la Comisión Disciplinaria parece que la situación ya se les salió de las manos.

Comienza a percudirse el deporte blanco. El tenis ha levantado sospechas de amaño de partidos. Son 16 jugadores los que estarían involucrados en lastimar la integridad de esta disciplina. Es una lástima que una vez más la credibilidad de un deporte se vea amenazada por las mafias y las apuestas de unos cuantos. Es momento de investigar a fondo, de encontrar a los culpables y de castigarlos con sanciones ejemplares. Es la única manera de mantener la credibilidad no nada más del tenis, sino del deporte en general.

Los cierres que vivimos el fin de semana en la NFL no son aptos para cardiacos. Son esos momentos los que hacen que el deporte sea mágico. Empataron los Packers en la última jugada con un Hail Mary, aunque no fue suficiente; al final pesó más el gran momento de Larry Fitzgerald y Carson Palmer. Los otros encuentros no se quedaron atrás, Carolina que parecía que tenía todo resuelto le dio oportunidad de soñar a Seattle. Queda un buen sabor de boca para las finales de conferencia.

 

twitter@danielacohenm