Desde la Grada

Herrera y su oportunidad


Lateral de perfil diestro que bien podía cumplir su labor en cualquiera de las bandas. Cumplidor, de recorrido y férreo a la hora de defender, a veces exagerando, situación que le llevó a recibir 16 tarjetas rojas en catorce años de carrera. Su velocidad y competitividad le llevaron a la selección nacional con César Luis Menotti para el proceso hacia el Mundial de Estados Unidos, donde con él y posteriormente con Miguel Mejía Barón disputó varios encuentros eliminatorios, pero continuando con problemas de disciplina que lo alejaron de la titularidad en la Copa América histórica de 1993 y de la lista definitiva para la Copa del Mundo por detrás del 'Potro' Gutiérrez y Ramón Ramírez.

Ya en el Mundial se inició con los mencionados Gutiérrez y Ramírez como laterales aunque terminó utilizando en esas posiciones a Jorge Rodríguez y Joaquín Del Olmo. Y el 'Piojo' no volvió a ninguna convocatoria ni con Bora Milutinovic ni con Manuel Lapuente, despotricando contra Mejía Barón en su momento y hasta este mismo año.

El Mundial que tanto quiso jugar no se le dio, apareciendo ahora de manera fortuita y hasta atropellada la oportunidad de oro de dirigir a la selección mexicana y clasificarla a Brasil 2014 tras el tormentoso proceso eliminatorio con José Manuel De la Torre y los interinatos de Luis Fernando Tena y Víctor Manuel Vucetich. Las sensaciones eran las peores hasta que se señaló al que sería el salvador del barco tricolor, Miguel Herrera.

Su carácter fuerte que le afectó como jugador y le había afectado en sus primeros años como director técnico lo ha sabido dirigir con serenidad y madurez, pero a su vez siendo enérgico e inteligente, contagiando esa energía positiva a su vestuario americanista, por eso mismo se llevó a varios de ellos al Tri. Y ya junto con el resto de seleccionados han mostrado una cara ambiciosa, ganadora y que puede junto con los 'europeos' hacer un Mundial digno el próximo año.

Su ratificación es muy buena, aunque no pasa de lo normal. Lo excelente hubiera sido nombrarlo hasta el 2018, buscando un verdadero proceso. Aunque en la Femexfut no se han querido precipitar con esas peligrosas cláusulas millonarias o con que se le acabe la magia al técnico. Llevarlo junto con Ricardo Peláez debe hacer que terminando el Mundial, pase lo que pase, se le brinden unas semanas a Herrera para entregar un plan de trabajo para 2018 y si ese mismo convence, firmarlo para buscar que el proceso se extienda hasta Rusia.

Su estilo de juego varía de lo que se venía haciendo en la mayor y en las selecciones menores, irrumpiendo en ese plan previamente expuesto volviendo a la estrategia que había dejado hace siete años Ricardo LaVolpe. Esto no tiene porqué perjudicar el plan de trabajo, los jugadores se deben saber adecuar a distintos sistemas, pero es el entrenador también el que deberá sacar mayor provecho de sus mejores futbolistas poniendo las situaciones ideales para explotar su talento y Herrera deberá tenerlo claro cuando piense en juntar a Peña, Montes, Giovani, Oribe, Jiménez, Chicharito o Vela. Hay algunos compatibles, pero no todos, habrá que tomar decisiones y variaciones dependiendo estados de forma y el rival.

Hay tiempo de estudiar y de hacer un gran Mundial, la forma de llegar ahora es lo de menos. México tiene calidad para plantarle cara a cualquier rival, lo dicen los resultados históricos recientes. A las selecciones europeas se les indigesta la dinámica mexicana, aunque también hay ocasiones donde ésta desaparece por falta de fuerza mental. Y ahí influye mucho el técnico. Ésta es tu gran oportunidad, 'Piojo'.