De 2 a 3 caídas

Los riesgos de la lucha libre


Los luchadores saben cómo suben al ring pero no saben cómo van a bajar. En ello les puede ir la vida.

En un instante, en una mala caída, un castigo mal aplicado, en un movimiento fuera de control, pueden venir las lesiones y la muerte.

La lucha libre es un deporte cuerpo a cuerpo en donde el riesgo es una constante sobre cuadrilátero.

La muerte puede acompañar al luchador desde el momento en que ingresa al ring, dentro de las doce cuerdas o simplemente estar a la expectativa debajo del enlonado para cobrar una víctima más a la cuenta del día.

Un luchador cuenta con una herramienta indispensable para su desenvolvimiento dentro del ring, su cuerpo.

El padecer una lesión que lo aleje temporalmente de los cuadriláteros sin los cuidados médicos necesarios hará que recuperar su salud sea algo difícil y con ello el regresar al ring. Y ni hablemos de cuando la lesión lo aleja de manera definitiva de la lucha libre, un golpe del cual no se puede recuperar.

Que un luchador se lesione y no reciba la atención médica necesaria es algo verdaderamente lamentable, algo que simplemente no debería de suceder;

perder la vida sobre un ring es una conmoción difícil de superar para la familia del gladiador.

Casos de luchadores lesionados, de luchadores que deben alejarse del ring definitivamente y de aquellos que pierden la vida sobre el enlonado hay varios.

Pero ¿qué sucede cuando se presentan estos casos?, ¿por qué se presentan? Las variables son varias: la preparación de los gladiadores, una mala ejecución sobre el ring, la atención médica inmediata, la responsabilidad del promotor para respaldar a los gladiadores.

Los luchadores que se encuentran dentro de una empresa reciben el apoyo de la misma en cuanto se presenta una lesión, deben alejarse de los cuadriláteros por un tiempo.

La atención médica corre a cargo de la empresa hasta que el luchador regrese a los cuadriláteros.

Sin embargo, en el terreno independiente los luchadores están descobijados y no tienen detrás quién los respalde en caso de una lesión por lo que los gastos corren por su cuenta.

En este caso, es el promotor quien debería ofrecer el apoyo médico en caso de una lesión, situación que lamentablemente no es así en la mayoría de los casos.

Con estas condiciones el riesgo para los luchadores se incrementa exponencialmente, transitan sobre un delgada línea entre salir ileso de una función o caer lesionado y con ello al abismo sin el apoyo de los promotores para atender su salud.

Quienes ingresan al rudo deporte de la lucha libre, al menos en el terreno independiente, no cuentan con seguridad social, no hay quien cubra la atención a su salud en caso de una lesión, están a su suerte.

Y ni hablamos de alguna agrupación o asociación que vele por sus derechos, que los defienda, que exija lo que es justo por su trabajo y la atención debida ante algún caso de lesión.

Pero las aristas en una función de lucha libre son varias y no sólo el promotor está involucrado.

Los servicios médicos en una arena deben, deberían más bien, ser una constante, una parte imprescindible en estos inmuebles.

Además, para velar que se cumplan las normas básicas de seguridad tanto del inmueble como de los luchadores así como el respeto de las reglas sobre el cuadrilátero están las Comisiones de Lucha Libre, Comisiones que están en el tintero más no en la práctica diaria.

Una Comisión debe estar al pendiente del buen desarrollo de una función de lucha libre desde su inicio hasta terminada la misma y de haber una irregularidad debe corregirla y exigirle, en su caso, al promotor que se atiendan las deficiencias.

Todo lo anterior encuadra en una sola palabra que debería ser una constante cada función de lucha libre, en cada arena del país, seguridad.

Que un luchador tenga la seguridad que ante una lesión será atendido de manera inmediata, desde el momento en que la sufre hasta que sale de ella; seguridad en el hecho de que en una arena existan los servicios médicos adecuados para la atención a un luchador en caso de lesionarse; brindar seguridad de parte del promotor al luchador.

La salud es un tema fundamental para los luchadores de ello depende su desempeño dentro de ring.

Están expuestos a las lesiones en cada función y ellos lo saben, el riesgo es latente dentro de la lucha libre.

Los luchadores saben cómo suben al ring pero no saben cómo van a bajar. Las lesiones pueden aparecer en cualquier momento.

No sólo enfrentan a su rival sobre cuadrilátero, también deben sortear la muerte que está a la expectativa en algún punto de la arena.

 

cuachara_luchagor@hotmail.com