De 2 a 3 caídas

Las revistas tradicionales y el internet

Pensando en la respuesta de por qué dejé de leer mi revista favorita de lucha libre, llegué a una conclusión. Pero se las diré hasta el final.

Aún recuerdo el tamaño y el olor de las hojas de la primera revista de lucha libre que tuve en mis manos en la infancia, Espectacular.

Incluso recuerdo el corte de sus páginas y la textura. Pero lo mejor de todo era ver a los luchadores en portada y las fotografías en su interior de los enfrentamientos en el ring.

Fotografías con el rostro de los luchadores bañados en sangre, las máscaras rotas, los golpes debajo del ring y el rictus del dolor en la aplicación de una llave o castigo además de los pósters.

Recuerdo mucho las fotografías en esta revista de Konnan, el Perro Aguayo, la Hormiga Atómica, Brazos y Villanos.

He de confesar que mi gusto por la lucha libre es hereditario, fue gracias a mi padre que me atrapó este deporte. No había domingos de mi infancia en que no viéramos las luchas por televisión en casa, pero esa es otra historia.

Desafortunadamente Espectacular dejó de circular y hoy sólo auténticos aficionados a la lucha libre cuentan con ejemplares de esta revista.

Hubo más revistas sobre el mundo de los costalazos: Arena, Lucha Libre, Box y Lucha, Halcón, todas ellas contemporáneas.

Pero les platico de aquellas con las que tuve relación. Después de Espectacular vino Súper Luchas.

Sin embargo, también hubo hace algunos años muy buenas revistas como Récord Luchas y Dos de Tres, es una lástima que ambas no hayan continuado. Tenían un muy buen diseño y una gran variedad en su contenido.

También hubo una revista llamada Guerreros del Ring la cual no pudo mantenerse en el mercado por mucho tiempo.

Quizá se me escapen algunas revistas. Actualmente las únicas que circulan son Súper Luchas, Luchas 2000 y Box y Lucha, ésta última la más veterana de las tres.

Pero les decía, después de leer la revista Espectacular gracias a mi padre, después comencé a adquirir por mi cuenta Súper Luchas.

No me la perdía cada ocho días. La revista me informaba de los resultados de las empresas, entrevistas con luchadores, tenía distintas secciones, columnas, pósters y los clásicos análisis anuales de cada empresa y las menciones del luchador del año, lucha del año, revelación, el rudo del año, el técnico del año y demás categorías que al momento de teclear esta columna, entrada la media noche, no vienen a mi mente.

Y entonces vino el internet y con él los foros de lucha libre en donde ingresabas y dabas tu opinión sobre tu deporte favorito.

Al principio fue interesante, te enteras de los temas del día en la lucha libre y lees las opiniones de los foristas.  Ya luego observas que hay gente que opina solo por opinar,  sin conocimiento de causa, sin ser objetivo y agrediendo al deporte y a los luchadores; aunque claro no todos eran así, había quienes opinaban objetivamente.

Después vinieron los sitos de internet de las principales empresas de lucha libre del país: el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) y Triple A. Además de los sitios en la web de revistas como Súper Luchas.

Sí, el internet comenzó a ganarle terreno a las revistas tradicionales en su edición impresa. En lugar de enterarte de determinado evento de lucha libre a los ocho días en los que salía la revista, lo hacías el mismo día gracias al internet.

Luego vino YouTube y las redes sociales: Facebook y Twitter.  Y las empresas tuvieron que adaptarse. Ya no sólo era subir a la red información y fotografías de sus eventos, si no también multimedia, es decir, videos.

Y no sólo las empresas aprovecharon YouTube, también los programas dedicados a la lucha libre en donde suben sus transmisiones.

Entonces gracias a YouTube, las empresas de lucha libre comenzaron a generar sus propios contenidos con entrevistas con sus luchadores y los postearon en sus redes sociales o en sus sitios oficiales.

No sólo el Consejo Mundial de Lucha Libre tiene una emisión de entrevistas con sus luchadores,  Triple A también lo hizo y hasta sube sus magnos eventos a YouTube.

Las tres revistas especializadas en lucha libre que actualmente existen siguen en circulación.

Sin embargo, a través de internet, YouTube, los sitios oficiales de las empresas y las redes sociales, se accede de una manera inmediata a la información relacionada con la lucha libre.

Sí, dejé de leer mi revista favorita, Súper Luchas, no porque su calidad haya bajado, sino por la inmediatez y los contenidos que uno puede encontrar en internet sobre todo lo que sucede en este maravilloso deporte, la lucha libre.

cuachara_luchagor@hotmail.com