De 2 a 3 caídas

Aficionados de redes sociales

Los verdaderos aficionados a la lucha libre están en las arenas. Pagan un boleto para ver a su luchador favorito. Asisten a las arenas en lunes, en martes, en miércoles, en viernes, sábados o domingos dependiendo de la función o empresa de la que se trate.

Ellos están ahí, en la función, cerca de su luchador favorito. Viven el momento con gritos, abucheos, aplausos, mentadas de madre, cervezas, palomitas y la catarsis que les genera la lucha libre.

Desafortunadamente hay otros “aficionados” o pseudoaficionados detrás de una computadora o de un teléfono celular criticando la lucha libre a través de sus redes sociales.

Sí, esos que se dicen “conocedores” de lucha libre, que se consideran aficionados a este deporte pero que no asisten a las arenas, no pagan un boleto para una función, no acuden a apoyar a su luchador favorito cuando llega a su ciudad y en cambio se dedican a criticarla desde su Facebook o Twitter de una manera no constructiva.

Para este tipo de “aficionados” o pesudoaficionados es muy fácil ver una fotografía de un luchador en las redes sociales, de un cartel, el resultado de una función y comenzar a criticar sin haber estado ahí, sin haber ido a la función, sin saber cómo se desarrolló una lucha.

El ejemplo más claro es el resultado de Triplemanía XXV en donde Dr. Wagner Jr. perdió la máscara ante Psycho Clown.

Desde las redes sociales no bajaron a Dr. Wagner Jr. de vendido, de que cuánto le pagaron por perder la máscara, de que era una vergüenza para la lucha libre.

Eso y más dijeron estos “aficionados” de redes sociales. Ni fueron a Triplemanía XXV, ni compraron un boleto para asistir a la Arena Ciudad de México, ni estuvieron ahí donde se escribió la historia de la caída de la máscara de Dr. Wagner Jr., pero desde Facebook comenzaron a tirar mala onda de algo que no presenciaron.

Estos mismos “aficionados” afirman que el resultado de una lucha de apuestas va a ser este o aquel sin ir a la lucha, sin presenciar la función, porque son “conocedores”.

Y así se la pasan criticando negativamente desde sus cuentas en Facebook o Twitter a los luchadores, a las empresas, las funciones, al deporte, a los promotores, a todo sin poner un pie en la arena ni pagar un solo peso por un boleto.

Desde sus redes sociales se la pasan diciendo que si Octagón sube borracho a luchar, que si el Cibernético es un bulto, que si Tripla A apesta. Y así, una tras otra, en cascada.

Existe la libertad de expresión. Todo mundo puede opinar y hablar de cualquier tema. Y la lucha libre no es la excepción.

Pero si vamos a criticar la lucha libre, a las empresas, a los luchadores, a los promotores, hagámoslo de una manera constructiva y no nada más tirando mala vibra desde las redes sociales solo porque pueden teclear con ambas manos desde su computadora o su teléfono celular.

Tampoco podemos decir que son todos los que se la pasan criticando negativamente al deporte, también hay aficionados que opinan y dan su punto de vista de una manera razonada y centrada desde sus redes sociales tratando de construir, aunque desafortunadamente son los pocos.

El uso de las redes sociales se puede hacer responsablemente. Fue desde las mismas redes sociales que se pidió que la lucha de máscara contra máscara entre Princesa Sugehit y Zeuxis fuera el evento estelar del 84 aniversario del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL).

La voz de muchos de alzó en ese sentido tanto en Facebook como en Twitter, pidiendo, exigiendo que el encuentro de ambas luchadoras encabezara el cartel de la seria y estable.

Desafortunadamente los jerarcas del Consejo Mundial de Lucha Libre no escucharon esas voces por las telarañas que quizás tengan en sus cabezas pero ahí está un ejercicio en donde desde las redes sociales se puede elevar la voz y no nada más para denigrar el deporte de los costalazos.

Critiquen, pero constructivamente, para mejorar la lucha libre, para señalar lo que está mal, evidenciar los abusos, observar las carencias; pero no para denigrar, menospreciar o hablar sin conocimiento, no para hundir a la lucha libre.

Lo mejor que pueden hacer, “aficionados” de redes sociales, es aportar al deporte.

Vayan a las funciones, paguen un boleto, vean a sus luchadores, diviértanse, estén en las arenas, abucheen al rudo, aplaudan al técnico, estén ahí, vivan la lucha libre.

cuachara_luchagor@hotmail.com