De 2 a 3 caídas

¡Esto es lucha!

Hay un momento sublime en el desarrollo de la lucha libre acompañado con una cereza al final del encuentro entre dos o más luchadores.

Los aficionados conocedores de este rudo deporte identifican perfectamente este momento y son ellos quienes lo hacen visible y lo reconocen en el momento preciso.

Observan el encuentro entre los luchadores, miran las llaves, contrallaves, los castigos desplegados sobre el cuadrilátero, el buen luchar de los estetas, la manera en cómo se entregan dentro de las doce cuerdas y de inmediato desde el ring numerado, general y gradas comienzan a gritar una y otra vez acompañado la frase con palmadas: ¡Esto es lucha!

No es un grito de guerra, tampoco de aliento, es un grito de reconocimiento a la manera en que los luchadores se entregan sobre el ring desplegando conocimientos y tablas de lo que es la verdadera lucha libre, esa que se ofertaba en antaño en el centro del cuadrilátero intercambiando una llave por otra.

Cuando los luchadores verdaderamente se rifan sobre el ring la afición no para de gritar: ¡Esto es lucha! , ¡Esto es lucha! , ¡Esto es lucha!

El grito hace erupción de las gargantas de los aficionados en toda la arena, es ese momento sublime en que los gladiadores en cada movimiento despliegan una cascada de movimientos de luchar libre.

Atrás quedaron los años dorados del extinto Toreo de Cuatro caminos en donde los gladiadores desplegaban conocimientos de lucha libre a ras de lona, sin juego de cuerdas, lances, todo era sobre el enlonado.

Y aunque esos momentos han quedado atrás hay escuelas que siguen manejando ese estilo. El Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) es una de esas escuelas hoy en día y es reconocida a nivel nacional e internacional.

Hay luchadores consagrados de la vieja escuela con un accionar a ras de lona sobre el ring. Ahí están Negro Casas, Solar, el Negro Navarro, Black Terry, Canek, Satánico Atlantis. Último Guerrero. Blue Panther, por mencionar sólo algunos, pero también jóvenes luchadores como los hermanos Trauma, el Guerrero Maya Jr., Hechicero, Bárbaro Cavernario.

Mirar a estos luchadores sobre el ring enfrentado a sus rivales es sinónimo de buena lucha libre con una gran variedad de movimientos y castigos que sorprenden al aficionado.

¡Esto es lucha!, ¡Esto es lucha! Gritan los aficionados. Pero ¿por qué lo hacen? Lo hacen porque miran la entrega de los luchadores en el cuadrilátero, porque miran una ola de llaves, contrallaves, movimientos que ya no ven tan seguido, porque luchadores se la parten en el ring con vuelos, con lances, porque los gladiadores despliegan lucha libre a ras de lona, porque se están entregando, porque lo que el aficionado ve sobre el ring es verdadera lucha libre.

Miran todo esto hace que en sus gargantas estalle una vez más el grito que retumba en toda la arena: ¡Esto es lucha!

Al principio hablaba de que este momento sublime en el desarrollo de un encuentro es acompañado por una cereza al final de la lucha.

¿Pero cuál es esa cereza? El verdadero aficionado lo sabe perfectamente y es que al final de una lucha a manera de reconocimiento los aficionados avientan dinero al centro del ring.

Billetes, monedas, de alta o baja denominación lleven al centro de cuadrilátero a los luchadores que se han entregado en el encuentro y el reconocimiento es para ambos, no importa que sean rudos o técnicos han demostrado conocimientos, técnica, han dejado un buen sabor de boca y la afición lo reconoce.

El apoyo de la afición en el desarrollo de la lucha y que sea la misma afición la que reconozca con dinero el encuentro son de los momentos emotivos para un gladiador.

Los luchadores saben que se han entregado sobre el ring, toman el dinero y agradecen el reconocimiento de los aficionados.V

Si bien el grito de ¡Esto es lucha! es un reconocimiento al accionar de los luchadores sobre el ring, cabe aclarar que éste no se presenta ni en cada lucha de un cartel ni mucho menos constantemente en la lucha estelar de la noche. No es una regla.

El grito puede aparecer en la primera o segunda o tercera lucha, en la estrella, la semifinal o la estelar. En una arena grande o en una chica. Aparece poco pero aparece.

Se presenta en ese momento de comunión entre la lucha de los enmascarados y la afición que los mira desde gradas, ring general o numerado.

¡Esto es lucha!, ¡Esto es lucha! Se escucha en una lucha, en una arena, en la comunión entre luchadores y aficionados, en ese momento en que los gladiadores dan el extra y la afición lo reconoce. Gritan. No se detienen. ¡Esto es lucha!.

cuachara_luchagor@hotmail.com