De 2 a 3 caídas

¿Qué cambiarías de la lucha libre?



Leí en una ocasión una pregunta que me llamó mi atención y responderla sería un ejercicio bastante interesante, si estuviera en tus manos ¿qué cambiarías de la lucha libre?

La pregunta obviamente es en referencia a la lucha libre mexicana.

Enumerar la serie de situaciones que muchos aficionados a la lucha libre quisieran cambiar, parece ser cosa fácil. El siguiente orden no va del de mayor a menor importancia, es solo un listado que debe comenzar en algún punto.

Iniciaremos por la preparación de los luchadores. Subir a un cuadrilátero no es cualquier cosa, se debe contar con los conocimientos suficientes en lucha libre, grecorromana, intercolegial y olímpica.

Recuerdo que gladiadores de la vieja escuela, del Toreo de Cuatro Caminos, decían que antes de iniciar como luchadores y pisar un ring habían practicado entre tres y cinco años.

Hoy hay quienes con seis meses de práctica ya se sienten luchadores y las consecuencias están arriba del ring con las malas ejecuciones.

La lucha libre es un deporte espectáculo y como tal se oferta éste, sin embargo, hay luchadores que por tener un físico bien trabajado y subir al ring a bailar creen que es suficiente.

Hubo un tiempo en que existían muchos prototipos de luchadores bailadores, copia de uno, de otro y de otro. Sin embargo, su gran físico no cubría sus carencias luchísticas.

Adiós a los shows, si algo es bastante molesto es que salga el directivo o dueño de tal o cual empresa a hablar con micrófono en mano, discutir y pelar con los luchadores y a aficionados, ese es un espectáculo de tercera.

Que la entrega de los luchadores sea al cien. Hay luchadores estrellas que brindan buenas luchas sólo en arenas importantes o cuando saben que la función será transmitida para la televisión.

La afición no es tonta y sabe perfectamente cuando los luchadores se brindan. Incluso aunque vayan los luchadores estrellas, al final del  encentro reconocen que las luchas iniciales estuvieron mejores que las estelares.

En los últimos años la lucha libre ha perdido terreno en la televisión abierta, situación que coincidió con la llegada de las transmisiones de la World Wrestling Entertainment (WWE).

Las dos principales empresas de lucha libre de nuestro país han perdido gran parte de sus espacios en la tv abierta e incluso han tenido que migrar a la televisión de paga.

El aficionado, que por la circunstancia que sea, que no puede asistir a la Arena, tampoco puede disfrutar de su deporte favorito en tv. Tendría que haber un mayor espacio en los canales abiertos.

Que promotores y empresas dejen de engañar a los aficionados con las luchas de apuestas.

En muchos casos las luchas de apuestas son tan predecibles que los aficionados saben cuál será el resultado e incluso dejan de asistir a la arena pues de qué sirve ver algo que saben en qué va a terminar.

La lucha libre desde sus inicios siempre ha sido un deporte popular, para las masas, en donde las familias se van a divertir por su accesibilidad.

Sin embargo, cuando se trata de los magnos eventos de las empresas, aniversarios o encuentros de máscara, los precios de los boletos se elevan por los cielos haciendo que el verdadero aficionado a la lucha libre no pueda pagarlos y sí lo haga alguien de clase media o alta.

Cuando un luchador sin máscara no tiene otra cosa que apostar más que su cabellera, lo hace y eso no se discute. Pero hay quienes apuestan una raya de pelo en el cabello y el promotor lo permite.

En tiempos de antaño, si un luchador apostaba su cabellera, era por dos cosas: tenía una larga cabellera con lo que su orgullo estaba en juego y la posibilidad de quedar pelón; además su trayectoria era respetable para retar ya sea por la cabellera o por la máscara a su rival. Hoy las luchas de cabellera han perdido toda credibilidad.

Considero que las luchas en mano a mano deberían ganar mayor terreno dentro de la lucha libre de nuestro país.

Por años los enfrentamientos han sido en relevos sencillos, australianos y atómicos en donde vemos luchar a dos, tres o hasta cuatro gladiadores contra un número similar.

Y las luchas en mano a mano sólo se dan en apuestas de campeonato, máscara o cabellera. Una lucha en mano a mano refleja en mayor medida la calidad, experiencia y conocimiento de los luchadores que se enfrentan.

Se debería volver a la lucha a ras de lona, ahí está la verdadera lucha libre, pues la lucha aérea ha ganado mucho terreno. Y también olvidarse del faul que muchas veces arruina un buen encuentro.

Y usted amable lector, si pudiera ¿qué cambiaría de la lucha libre?

cuachara_luchagor@hotmail.com