De 2 a 3 caídas

¿Vivimos del recuerdo en la lucha libre?

Desde hace tiempo una pregunta surgió en mi mente y ha estado ahí clavada como una pequeña espina en el cuerpo, ¿vivimos del recuerdo en la lucha libre?

En redes sociales hay a distintos sitios sobre lucha libre, unos más serios que otros, en donde comentan sobre el pancracio nacional, suben fotografías de luchadores y videos.

Sin embargo, muchas de estas fotografías y videos son de luchas de antaño, del desaparecido Toreo de Cuatro Caminos o encuentros de los años 90 del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) y algunas luchas de la Triple A.

Son videos de luchas del Dandy, El Satánico, Fuerza Guerrera, los Villanos, Atlantis, el Perro Aguayo, los Brazos, todos ellos grandes luchadores y figuras de la lucha libre de nuestro país.

Incluso hay revistas especializadas de lucha libre que tienen una sección especial de luchas del pasado.

Ver los videos posteados en los sitios de redes sociales es una invitación abierta a darles click y observar la buena lucha libre de antaño, entrega, sudor, buenos castigos y manejo del ring.

Pareciera que muchos añoran la lucha del pasado, las figuras de antaño, los verdaderos encuentros de lucha libre, los ídolos del ayer.

Aquellos fueron buenos tiempos, de grandes figuras, estrellas, luchas a ras de lona de llaveo y contra llaveo, poco uso de las cuerdas, con ríos de sangre para demostrar qué luchador era el mejor.

¿Vivimos del recuerdo en la lucha libre?, ¿lo que vemos hoy no nos satisface que tenemos que volver a los encuentros del pasado?, ¿añoramos los encuentros del Toreo de Cuatro Caminos?, ¿las verdaderas luchas de apuesta?

La respuesta a todas estas preguntas, desde el punto de vista de quien escribe estas líneas es sí, pero ¿por qué si?

Porque indudablemente la lucha de antaño no es la misma a la que se oferta actualmente en donde la lucha aérea ha ganado demasiado terreno.

El llaveo y contra llaveo sólo se ve en luchadores consagrados como el Negro Navarro, Solar, el Negro Casas y Black Terry.

Actualmente hay pocas figuras en las distintas empresas de nuestro país y muy pocas en el terreno independiente. Hay luchadores de calidad que son relegados en programación y otros que por estar en el olvido tienen que dejar la empresa.

Hoy las empresas dan espacios a cuenta gotas a las jóvenes promesas o nuevos luchadores y mantienen en sus eventos principales a los mismos luchadores en cada cartel.

Ya no se ven los encuentros de máscara contra máscara entre luchadores importantes, sólo luchas predecibles en donde quien pierde la máscara da a conocer el rostro con look moderno en el pelo e incluso tinte.

Y ni hablar de los detractores recalcitrantes de la Triple A, quienes le reprochan el espectáculo que ofrecen a través de historias. Una mala copia de la WWE, le llaman muchos.

Aunque la escuela del Consejo Mundial de Lucha Libre es de lo mejor que hay en el país, a ellos se les critica que no se refrescan sus carteles y sean unos cuantos luchadores quienes estén constantemente en las luchas principales y semifinales.

Nadie puede negar que la lucha de los 80 y de los 90 marcó a muchos aficionados y de ahí su gusto por la lucha libre.

Un verdadero aficionado reconoce un encuentro entre dos gladiadores cuando han llaveado en el centro del ring mostrando su conocimiento luchístico.

Pero si se reconoce poco el presente y se añora damasiado el pasado es porque algo sucede, algo está pasando.

Muchas veces decimos que en México está la mejor lucha libre del mundo, por encima de Japón, Estados Unidos y Puerto Rico.

Pero es sólo una expresión, pues no estamos conformes con lo que vemos actualmente. No nos enganchamos con un nuevo luchador, no lo hacemos nuestro ídolo como en los gladiadores de antaño, su calidad y su carisma no nos convencen.

Y si hablamos de los luchadores, también los dueños de las empresas tienen algo que ver en todo esto.

Todos recordamos el contrato de una lucha de máscara contra máscara entre Atlantis y Último Guerrero, ha pasado casi un año y ambos luchadores no se han enfrentando, no hay seriedad en los jerarcas del Consejo Mundial de Lucha Libre.

En los espacios que han tenido luchadores consagrados como el Negro Navarro reconocen que la lucha libre de hoy no es de calidad. Que no es como en antaño con llaveo, que no se oferta un espectáculo de calidad al aficionado.

¿Pero en quién recae todo esto? No sería justo culpar o señalar una situación, luchador o empresa, pues son una serie de circunstancias que se entrelazan.

Y usted amable lector ¿Vive del recuerdo de nuestra lucha libre?

cuachara_luchagor@hotmail.com