De 2 a 3 caídas

Super Crazy, el embajador

La última vez que vi a Super Crazy fue en Tulancingo, su tierra natal. Se festejaba el natalicio de El Santo y se realizó un pequeño homenaje al enmascarado de plata.

El jardín La Floresta fue el escenario para el reconocimiento de quien hoy es una leyenda.

A la par se organizó también una exposición de máscaras y artículos de lucha libre.

Había varios luchadores en aquella ocasión, entre ellos Aero Boy y Violento Jack, los compares extremos.

De pronto, al fondo de la exposición vi que se encontraba ya Super Crazy, iba llegando.

Había mesas con manteles negros, aunque no recuerdo qué productos ofertaba en aquella vez el hijo pródigo de Tulancingo.

Lo miré a la distancia, una sudadera gris le cubría el pecho, su clásico pelo largo y recogido y las marcas de la lucha sobre en los encordados en la frente, medallas de batalla le llaman algunos.

Me dirigí hacia él y le solicité una entrevista, no me presenté como el autor de esta columna y Super Crazy aceptó.

El ambiente era frío y las nubes grises habían cobijado al sol por completo, la lluvia era inminente.

Tomamos un par de sillas, nos sentamos detrás de las mesas y yo quedé del lado izquierdo del loco de Tulancingo.

Aquella ocasión lo noté fastidiado, quizá un poco incómodo, pero contestó cada una de las preguntas de manera educada.

Frotaba sus manos y no me miraba de frente, miraba a los costados respondiendo a los cuestionamientos.

La entrevista fue el año pasado, se traba de material para esta columna, pero el audio se perdió entre los tantos que almacenaba mi grabadora digital.

Aquella ocasión Super Crazy habló del talento mexicano que estaba yendo a probar suerte a Japón como Pesadilla, Rocky Lobo, Flamita y Jinzo y admitió que él había sido un factor importante para los jóvenes pudieran llegar a NOAH.

No lo reconoció con aires de presunción sino como alguien que se da cuenta del talento y trata de ayudar.

Hablamos un poco de las empresas en México, reconoció la calidad de los luchadores del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) y lo bien que se estaban haciendo las cosas en Triple A con las contrataciones de luchadores estrella.

Super Crazy es un luchador de talla internacional y gran parte de su carrera la ha hecho en el extranjero, principalmente en Japón donde se ha ganado el respeto de la afición.

Hablamos un poco de los estilos de lucha libre, tanto el que se practica en México como lo que se hace en Japón.

En aquella ocasión consideró que los golpes que se dan los luchadores en los costados de las piernas simulando el sonido de un impacto sobre el rival le restaba credibilidad a la lucha libe en México y apuntó que eso no se hace en Japón, que allá la lucha es más recia, los castigos y los golpes más fuertes.

Sin embargo, terminó reconociendo que la lucha libre mexicana aún sigue siendo la mejor del mundo.

Lo que me sorprendió aquella vez fue que al finalizar la entrevista le pregunté sobre sus objetivos y me respondió que entre ellos estaba afianzar su inglés y tocar nuevamente las puertas de la World Wrestling Entertainment (WWE) para ingresar a ella, pues cuando dejó la empresa no lo había hecho en malos términos.

Aquella declaración habría sido una exclusiva para cualquier reportero de deportes, sin embargo a mí me interesaba la entrevista para este espacio.

Meses después, justo hace unos días, Super Crazy habló para el canal de Youtube +Lucha TV sobre su regreso no sólo a nuestro país sino a la Arena México con la Liga Elite.

Se mostró como lo que es, un luchador sencillo, humilde y que habla con respeto no sólo de la lucha libre sino de sus compañeros gladiadores.

Habló como aquella vez en Tulancingo, con la palabra “brother”, como sinónimo de confianza.

Tras su paso por la Arena México ofrecimos a Super Crazy una entrevista para platicar nuevamente de sus planes.

Sin embargo, su agenda no se lo permitió y agradeció el ofrecimiento. Él es un luchador de talla internacional. Tiene compromisos en Estados Unidos, Chile y Japón. Es el embajador de la lucha libre de México en el mundo. Y Japón prácticamente se ha convertido en su segunda casa.

Super Crazy es un trota mundos y ha puesto en nombre de México en lo alto en el extranjero.

Mientras en su tierra es poco reconocido, fuera del país su calidad lo avala y por ello sus constantes contrataciones tanto en América como en Asia.

Super Crazy es una estrella de talla internacional, no necesita demostrar nada en México ni en ninguna empresa, sus constantes viajes al extranjero confirman su valor. Es un embajador del pancracio nacional.


cuachara_luchagor@hotmail.com