De 2 a 3 caídas

Luchas de tercias o manos a manos

Desde que tengo memoria los encuentros de lucha libre han sido de tercias, en parejas y en una escala menor en mano a mano.

Es muy común ver en los carteles de lucha libre desde la primera hasta la final luchas de tres contra tres.

En el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) desde hace algún tiempo han ofertado matchs relámpagos, son luchas en mano a mano entre jóvenes y experimentados luchadores.

A lo largo de la historia de la lucha libre de nuestro país los encuentros mano a mano han sido destinados a las luchas de apuestas.

Así, en un mano a mano se disputan campeonatos, se apuesta la máscara o la cabellera. Está de por medio probar la calidad en una lucha de campeonato,  el orgullo en una lucha de cabelleras y la identidad en una lucha de máscara contra máscara.

Estos encuentros se llevan a cabo para culminar una rivalidad,  para demostrar quién es mejor sobre el cuadrilátero, para vencer al rival odiado.

Pero ¿a qué viene todo esto? Es simplemente poner sobre la mesa el tema de por qué son más los encuentros de tercias que los de mano a mano.

El aficionado a la lucha libre de nuestro país está acostumbrado a las luchas de tercias.

Los luchadores se enfrentan en cada relevo y la afición se emociona cuando los seis intercambian golpes en el centro del ring ya sea para que dominen los rudos o reaccionen los técnicos.

Aunque la cantidad de luchadores es mayor sobre el ring la oportunidad de ver la calidad de cada uno es menor.

Un bando gana la primera caída,  el otro bando se empareja en la segunda y todo se define en la tercera ya sea para los técnicos o para los rudos.

Las luchas de tercias son el pan nuestro de cada día en la mayoría de los carteles de las empresas de lucha libre y promotoras.

Sin embargo,  en un mano a mano se pone a prueba la calidad de los luchadores.

Se enfrentan,  parafraseando al doctor Alfonso Morales, cara a cara, pecho a pecho, tete a tete.

Es ahí, en un mano a mano, en donde los dos luchadores demuestran sus conocimientos luchísticos, las bases con las que cuentan, las tablas, sus recursos.

Un mano a mano es un ir y venir de movimientos, castigos,  llaves,  contrallaves, lances, lucha libre a ras de lona.

De un lado el rudo, del otro, el técnico. El bien contra el mal. Un choque de fuerzas. Y solo un vencedor.

Hasta el día de hoy los mano a mano solo se usan en la lucha libre de México para: a) un enfrentamiento directo para demostrar quién es el mejor;  b) en luchas de campeonato; c) de cabellera contra cabellera;  d) en máscara contra máscara.

¿Debería haber más enfrentamientos de mano a mano en los carteles de lucha libre?, ¿Debería cambiar la manera en que se desarrolla la lucha libre de nuestro país y en lugar de luchas de tercias que sean encuentros de mano a mano como se hace en Estados Unidos?, ¿Deberían ser solo manos a manos los encuentros que conformen un cartel completo de lucha libre en nuestro país?

¿Se generaría más interés en la afición ver solo luchas de mano a mano?, ¿Aceptaría la afición solo encuentros de este tipo en un mismo cartel?, ¿Cómo recibirían un cambio de este tipo?

Si habláramos, en un escenario, de que sucediera un cambio total de luchas de tercias a manos a manos de entrada el número de luchadores que se presentaría en un cartel sería menor, ya no serían seis en una lucha estelar,  serían solo dos; lo mismo  sucedería en la semifinal, la lucha estrella y el resto de los encuentros.

Podrían alargarse los carteles para incluirse a la mayoría de los luchadores que se tenían en las luchas de tercias, pero sería demasiado tiempo para la afición.

Sin embargo, los carteles podrían ser más cortos, o con el mismo número de luchas que en los encuentros de tercias, con menos gladiadores pero con encuentros de mayor calidad.

Este sería un punto importante y hasta benéfico para la afición, que haya solo luchas de mano a mano pero con luchadores de calidad, gladiadores que verdaderamente se entreguen sobre el enlonado.

El reto sería mayor para los luchadores pues ya no dependerían de algún compañero para ganar la lucha o recriminarle por perderla. Dependería de él y nada más de él ganar o perder ante el rival.

¿Se imaginan un cartel del Consejo Mundial de Lucha Libre en un viernes de Arena México con cinco luchas de mano a mano?, ¿Se imaginan un magno evento de Triple A con todas sus luchas en mano a mano?

A usted amable lector, ¿le gustarían más manos a manos?, o que queden de lado las luchas de tercias por enfrentamientos directos. Quizá nunca suceda pero es bueno poner el tema sobre la mesa.

 

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