De 2 a 3 caídas

Decepción

La escena es la siguiente: uno de los luchadores  más  rudos  de los últimos años dice  estar  preocupado por el enfrentamiento que tendrá  con  un joven gladiador que ha sido  arropado por su empresa.

¿Qué?, fue lo primero que me vino a la mente después de ver  y escuchar  sus declaraciones.

Y no fui el único  que  se decepcionó  ante tal  acontecimiento. Sus aficionados también  quedaron  defraudados ante las palabras del luchador.

Uno de los mejores  rudos, de peso completo, mostrando  temor ante el rival que no tiene ni su experiencia ni su calidad ni mucho menos su lona recorrida.

Y es que el luchador rudo, a consideración de quien escribe  estas líneas, es de los contados luchadores que puede no sólo  contener sino ponerle un estatequieto al joven gladiador quien está inflado por su empresa y cree que agrediendo verbalmente a los aficionados y a sus rivales les infundirán temor.

El joven gladiador ha tenido el apoyo total de su empresa y lanzado a las luchas estelares prácticamente desde el comienzo de su carrera, ha ganado cabelleras importantes y forma parte de una tercia que ha hecho y desecho dentro de la compañía.

 Es un toro dentro del ring, fiereza, coraje, embiste a sus rivales como si fuera un toro salvaje, pero no demuestra dentro de las doce cuerdas ningún conocimiento luchístico, ni llaveo ni contralleveo.

El luchador  rudo  se desdijo desde  su red social en Facebook pero la reacción  a sus declaraciones ya había desembocado como cascada y terminado en algo llamado decepción.

¿Cuál  es  la peor decepción que un aficionado se puede llevar  de su luchador  favorito?

Una de ellas  es esta, que tu luchador favorito, el cual consideras de un nivel superior  a sus rivales, muestre temor  ante un oponente que tú consideras inferior en calidad luchística y conocimientos sobre  el cuadrilátero.

Otra, y la más decepcionante de todas creo yo, es que te acerques a tu luchador favorito bajando del ring y le pidas un autógrafo en una de sus máscaras que compraste en la entrada de la arena y se niegue  a hacerlo diciéndote que no firma sus máscaras que no sean originales. Oh decepción. Se derrumba frente a tus  ojos el ídolo de toda tu infancia.

Una decepción más, cuando tu luchador  favorito cambia de bando, de rudo a técnico y viceversa, ya sea por iniciativa  propia o por orden de la empresa.

Has apoyado  a tu luchador rudo favorito porque ha demostrado  sobre  el ring ser un gladiador  auténtico, que  no necesita del apoyo del público, que domina a su rival con técnica  pero también con rudezas, que no le importa  perder  la lucha a costa de demostrar que él es superior sobre el cuadrilátero, que termina ensangrentado porque se la ha partido frente  a su rival y después  te enteras que ya está  en el bando técnico. Qué decepción.

Otra, cuando tu luchador  favorito, que  no sólo  lo apoyas  por  ser  tu favorito sino  que sabes de su experiencia, de su calidad, de su superioridad  sobre  los rivales, pierde la cabellera frente a un oponente de mucha menor calidad porque  la empresa lo está arropado y el gladiador que tú apoyas le sirvió  de escalón. Oh decepción.Hay luchadores que son de calidad comprobada y en la empresa a la que pertenecen, ocupan los sitios estelares en cada una de sus funciones, son un imán de taquilla y tienen a la afición de su lado.

Pero cuando te enteras que ha dejado la empresa  que lo encumbró y lo llevó  a la idolatría e ingresa a otra compañía en donde  el estilo  de lucha libre es distinto y simplemente no dará el mismo  espectáculo, honestamente te decepcionas.

Aunque  sucede  poco  dentro de la lucha libre pero se llega a dar, también te decepciona cuando una empresa de lucha libre te ofrece en un magno evento una lucha de apuestas de máscara contra máscara y uno de los luchadores no se presenta a la función.

Y ya que hablamos de las empresas de lucha libre decepciona también que los fieles aficionados acuden  a cada  uno de sus carteles pero cuando se trata de un magno evento o aniversario el costo  de los boletos se eleva hasta los cielos haciendo casi imposible acudir a la función.

Y ya para cerrar el tema hay luchadores que se presentan en el interior del país y sólo van a figurear, hacen dos o tres movimientos sobre  el ring y esa fue  toda  la lucha y viene  la decepción de la afición cuando se trata de su luchador favorito. Vaya decepciones tanto de luchadores y de empresas. Si de casualidad llegan a leer esta columna no decepcionen por  favor.

 

cuachara_luchagor@hotmail.com