De 2 a 3 caídas

Atlantis, una leyenda viviente

Hablar de Atlantis es referirse a él como una leyenda viviente de la lucha libre de nuestro país.

Si el año pasado al desenmascarar al Último Guerrero su estatus superó el de estrella, ídolo y figura por la dificultad del encuentro y conservar su identidad, el arrebatarle la máscara en el 82 aniversario del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) a La Sombra confirmó por qué es una leyenda sobre los cuadriláteros.

Atlantis es el primer y único luchador en encabezar tres aniversarios consecutivos del Consejo Mundial de Lucha Libre en la Arena México.

El primero, el del 80 aniversario del CMLL, puso en juego su máscara en un cuadrangular, en donde la apostaron también el Último Guerrero, La Sombra y Volador Jr; siendo estos dos últimos quienes se enfrentaron al final revelando La Sombra la identidad de Volador Jr.

En el siguiente aniversario de la seria y estable, Atlantis se enfrentaba finalmente al Último Guerrero en un duelo máscara contra máscara, un encuentro por demás difícil para el ídolo de los niños por la calidad el último de su estirpe.

Entonces el triunfo llegó con el castigo que le ha dado tantas victorias en las luchas de apuestas, la atlántida y desenmascaró a uno de los mejores luchadores del Consejo Mundial de Lucha Libre, el Último Guerrero.

Ahí Atlantis se convirtió en leyenda, un luchador multicampeón, con una trayectoria de más de 30 años en la lucha libre, siempre en los sitios estelares, en el gusto del público y en donde la máscara del Último Guerrero se sumaba a las de Villano III, Kung Fu, Mano Negra, Talismán, Hombre Bala, Tierra Viento y Fuego.

Si bien la lucha de máscara contra máscara entre Atlantis y el Último Guerrero tardó más de un año en concretarse a pesar de la rivalidad entre ambos luchadores, el encuentro por las máscaras con La Sombra se pactó apenas en una semana.

En una lucha estelar de viernes en la catedral de la lucha libre, la Arena México, La Sombra, a lado de Los Ingobernables, humilló a Atlantis y este ante la impotencia lo retó a una lucha de máscaras a lo que aceptó y a la semana siguiente los jerarcas del CMLL pusieron frente a ambos gladiadores los contratos para el encuentro y firmaron. Sí, fue una lucha de apuestas sorpresiva.

En el escenario parecía una lucha difícil para Atlantis pues La Sombra es un luchador joven, con hambre de triunfo, que ya había desenmascarado al Olímpico, Felino y a Volador Jr, y uno de los mejores luchadores dentro del Consejo Mundial de Lucha Libre.

Sin embargo, la experiencia estaba del lado de Atlantis con más de tres décadas sobre los cuadriláteros, una trayectoria impecable, muchas veces campeón y estrella dentro del CMLL.

La fecha pactada, el 18 de septiembre, en una Arena México que no registró el lleno hasta las lámparas como en aniversarios anteriores.

Diez de la noche con cuarenta y cinco minutos y el primero en salir al ring fue Atlantis. Poco después hizo lo propio La Sombra entre el abucheo generalizado de la afición.

Los seconds del encuentro: Volador Jr en la esquina de Atlantis y Rush de lado de La Sombra.

La experiencia estaba de lado de Atlantis y la juventud en la esquina del Ingobernable.

El rudo dominó la primera caída sin embargo fue descalificado por el réferi tras una intervención de Rush.

Tras ello el comisionado de Box y Lucha,  José Luis Mendieta, expulsó del cuadrilátero tanto a Rush como a Volador Jr.

En la segunda caída Atlantis recuperó terreno con distintos movimientos y salidas afuera del ring, sin embargo La Sombra se llevó la caída intermedia para empatar las acciones.

Todo se definiría en la tercera caída en donde ambos luchadores intercambiaron y rompieron castigos así como el conteo de las tres palmadas.

Atlantis intentó aplicar la llave de la casa, la atlántida, en dos ocasiones, pero el cansancio y el peso de La Sombra se lo impidieron. Incluso el ídolo de los niños evitó un faul de su oponente.

Sin embargo, para el tercer intento el técnico logró conectar la atlántida, se dejó caer sobre sus rodillas para vencer a La Sombra y desenmascararlo.

El rudo dijo llamarse Manuel Alfonso Andrade Oropeza, de 25 años de edad, originario de Gómez Palacio Durango, con 11 años como luchador.

A pesar de su actitud de Ingobernable, respetó al ganador y reconoció su derrota con seis palabras: “quiero felicitar a la leyenda Atlantis”.

Con esta, Atlantis sumó su novena máscara ganada, un luchador multicampeón, siempre en los sitios estelares, con 32 años de carrera en la lucha libre, estrella, ídolo y figura, es simplemente una leyenda viviente.

 

cuachara_luchagor@hotmail.com