De 2 a 3 caídas

Amable lector


En el momento en que nació este espacio dedicado a la lucha libre tenía que cumplir con cuatro requisitos: nombre de la columna, una fotografía, el nombre del columnista y un correo electrónico.

El nombre de la columna “De dos a tres caídas” viene del programa de radio que realizaba en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Ahí, en la radio interna del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, de nombre Bulbo Radio, se abrió un espacio para hablar de lucha libre.

El programa era conducido por su servidor, Erick Sánchez y Hugo Coria; en los controles la música de fondo estaba a cargo de René Martínez y Romina Osorno.

Ese espacio radiofónico dedicado a la lucha libre de nuestro país se trasladó a las páginas de este diario gracias a la confianza de Aldo Alejandro Evaristo.

Para la fotografía, decidí que al ser una columna de lucha libre debía usar una máscara y en lugar de colocarla en el rostro, con una mano tapé mi cara y en la otra colgué la máscara, emulando la clásica imagen del luchador que oculta su identidad.

El nombre del columnista, que en un principio causó polémica entre los compañeros del trabajo, está compuesto por dos palabras: cuachara luchagor.

Cuachara viene del seudónimo con el que me identificaban en la universidad, amigos y conocidos. Y luchagor, básicamente la palabra es luchador, sólo que cambié la letra d por la g, ¿porqué?, no me lo pregunten.

En cuanto al correo electrónico, era necesario para tener contacto con los lectores, todos los columnistas tienen un correo. Y el de su servidor es cuachara_luchagor@hotmail.com.

Podríamos decir que el correo era un tema que pasaba inadvertido, pues hay columnistas que se identifican e interactúan con sus lectores ya no por esta vía, sino por redes sociales en facebook y twitter.

En realidad no he abierto una red social específica para la columna porque la posteo desde mi red personal.

El hecho es que el correo electrónico lo checaba muy pocas veces y lo llegué a emplear un par de ocasiones, nada más.

Sin embargo, hace un par de semanas, no recuerdo porqué razón, pero el hecho es que abrí el correo electrónico y me llevé una sorpresa al encontrar tres mails de lectores.

Hasta antes de eso no había tenido mails de lectores, sólo llegaban al buzón correos de otras cosas, menos de lectores.

Incluso el día de ayer me volví a sorprender porque tenía un mail más de un lector, pero de Nueva York, Estados Unidos.

Agradezco amablemente a Miguel Leyva, Elías Osorio, Fher Moreno, Javier Enrique González y Javier Clorio, sus correos electrónicos y sus palabras. Todos ellos, aficionados a este bonito deporte, la lucha libre.

Agradezco a Javier Clorio, quien nos envió un correo electrónico desde Nueva York.

Cada texto de la columna la posteo desde mis redes sociales, a mis amigos. Cuando hablo de algún luchador o empresa en particular las coloco en sus redes sociales.

Uno no tiene la certeza de quiénes lo leen o de cuántos lo hacen y cuando uno se encuentra con este tipo de cosas, los comentarios en el correo electrónico, lo llenan a uno de satisfacción. Alguien está leyendo la columna.

Quien lea este texto puede decir, pero si sólo son cinco correos, lo que se traduciría en cinco lectores, pero así sea uno, el que alguien se tome el tiempo para leer una columna de cuatro mil 500 caracteres créanme que es bastante.

En los casi dos años que está por cumplir esta columna he tratado de ser lo más objetivo posible. Hablar con fundamentos y realizar una crítica constructiva sobre el arte del pancracio.

Todo mundo tiene una opinión, sobre el tema que sea, y es muy respetable, pero considero que se tiene que hacer con fundamentos y la lucha libre no es la excepción.

Aunque en un principio la encomienda fue el hablar de situaciones locales de Hidalgo, he abarcado los temas del momento de la lucha libre de nuestro país, desde las principales empresas, magos eventos, así como luchadores.

Desafortunadamente son pocos los espacios que existen para hablar de lucha libre. Se tienen sólo tres revistas especializadas, algunos sitios de internet, amén del buen trabajo que hacen en el programa de televisión por cable Tercera Caída, conducido por José Manuel Guillen y Bernardo Guzmán, además de las notas de Apolo Valdés en Medio Tiempo.

Por ello, agradezco que usted, amable lector, en donde quiera que se encuentre, que se dé un tiempo para leer esta columna, en su versión impresa o internet, que habla de este deporte que tanto nos apasiona, la lucha libre de nuestro país. Este espacio es de y para usted, gracias.

 cuachara_luchagor@hotmail.com