Pase completo

Puente construido

Para Mark, Peter, Alistair
y Arturo, que exportan
la pasión de la NFL al mundo

Hace tres semanas, la estación de trenes de Paddington, en el centro de Londres, tenía el usual ajetreo, pero esa mañana era diferente: había jerseys de la NFL por todos lados. Un hombre de negocios por aquí, y un par de jerseys de Green Bay por acá. Un grupo de jóvenes con mochila, y a su lado, una familia con jerseys de los Acereros y de los 49's. Un desfile de turistas llegando del aeropuerto Heathrow, y entre ellos jerseys de los Bengalíes, Vaqueros, Santos, Texanos, Pieles Rojas, Patriotas, Vikingos e incluso de los Browns, ¡¿Quién les va?!

Y la escena más bella: una pareja en sus treinta, ella con su jersey rojo de los Jefes y él con el de los Gigantes. Precisamente en el fin de semana previo a la elección en un país al otro lado del Atlántico dividido por estados rojos como Kansas y azules como Nueva York, esta pareja demostraba, que a pesar de las divisiones, los humanos tenemos en el deporte nuestro gran puente de unión.

El puente del deporte se extendió también sobre el Canal de la Mancha, uniendo a aficionados de una Inglaterra que recién había votado por divorciarse de Europa con fans alemanes, franceses, y españoles que llegaban a disfrutar del 'otro' futbol, uno de pelota, reglas y cultura diferente al 'suyo', pero que gozarían por igual.

El estadio de Wembley y su icónico arco, donde se jugó el partido de la NFL, es obra de Rod Sheard, quien me dijo que un arco es también la manera más sólida de construir un puente.

El arco es, además, la trayectoria de un pase de futbol americano, y la NFL extendió su brazo y lanzó un poderoso pase de 9.8 millones de yardas desde el césped sagrado de Wembley, que proclamaba pertinentemente con anuncios electrónicos de 'Visit México', a la grama igualmente sagrada del estadio Azteca. Pase completo. Puente construido.

Este fin de semana, las estaciones del Metro Zócalo, Insurgentes, Chapultepec, Merced y, la inmortalizada por El Tri, la de Balderas, serán testigos de la procesión de los jerseys, de los 32 equipos, que serán portados alegremente por decenas de miles de mexicanos, mimetizados con estadunidenses en una misma fiesta.

En los hogares de México y Estados Unidos se prenderán las televisiones para seguir el Monday Night Football y ser testigos de un suceso histórico: entre nuestros países no se ha construido un muro; al contrario, el amor por el deporte ha construido un puente.

Esperemos que la patada inicial de este Lunes por la Noche, sea también el banderazo de más proyectos multinacionales, más negocios internacionales, más amistades multiculturales, y más jerseys de la NFL, la próxima vez alrededor de un extraordinario puente en Monterrey.

Twitter: @cesar_o_esparza