A lo warrior

De mordidas y atrevidos

Reprobable actitud de Arango a quien le crecieron los colmillos bajo la luna fronteriza. Instantes de desquicio que no pudo maniatar. ¿Cómo se atrevió a morder a un adversario? Ni él lo sabe. Se enfangó entre milésimas de segundo. Ahogado de mente, no pudo pensar en las consecuencias de su cuasi perruno acto. ¿Instintivo? La ciencia no indica que el ser humano muerda como primer impulso de defensa. Su cabeza le jugó una mala partida.

Increíblemente, una laguna en el reglamento no le impedirá seguir amaestrando la zurda más fina del futbol mexicano. Hace años que no teníamos a un cobrador de tiros libres tan letal como Arango. Disparos que clava en la redes como tristemente clava dientes en sus oponentes.

Quien a diferencia de Arango tuvo tiempo para pensar fue Ponchito González. Demasiado. Tanto, que se atrevió a hacer lo que pocos o muy pocos. Pero al final, cuando la noche se hizo más densa, cuando se deja atrás la calentura, entendimos que falló como un valiente. Erró, aunque delirante y diferente.

Le sobró lo a que a muchos les falta. Agarró mal la escopeta y apuntó peor. Pero hizo lo que otros no. Algunos ni el arma hubieran tomado. ¿Irresponsable? Sí. ¿Irreverente? También. ¿Loco? Un poco. ¿Ególatra? Quizá. ¿Valiente? Mucho.

Ya Ponchito llevará en su cuerpo cual tatuaje, la cicatriz de su atrevimiento. Hoy apenas hace costra la herida. Con el tiempo dejará de doler aunque siempre llevará en la piel, el estigma de haber resucitado a su acérrimo rival que se fue sonriendo socarronamente.

LISTA LA NUEVA LISTA

Merecido llamado moral y futbolístico de Luis Montes. Talentosos como él, siempre le harán bien a la selección. Me agradan ciertas novedades como la de Carlos Salcedo. El cambio generacional fue cuestión de una sola letra en zona defensiva.

Y muy simple, quien no haya aparecido en esta lista, puede estar seguro que serán prácticamente nulas sus posibilidades de ser parte del verano con selección mexicana.

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