A lo warrior

Se merecía los insultos, Sr. Osorio

¿Qué esperaba, Sr. Osorio? Creyó que lo iban a recibir con mariachi y flores a su llegada? ¿Pensó que por cada mentada de madre tendría diez apapachos?

Bien merecida tuvo esa macabra bienvenida.

Era necesario verlo caminar cabizbajo, con su mochila fungiendo de cruz, lapidado con piedras en forma de insultos y despreciado por un pueblo al que le ha robado la ilusión. A un México por cierto, que sabe reclamar y elegir bien. Tanto que tenemos manos pulcras por todos lados dirigiendo al país en asuntos verdaderamente trascendentales.

¿Qué esperaba, Sr. Osorio? Si se aferró a Barragán, Sepúlveda y Torres como estandartes de área teniendo a Javier Orozco, retacado de oportunidades y campeón de goleo en el pasado torneo con 15 anotaciones; teniendo a Eduardo Herrera, subcampeón de goleo solo por debajo de Boselli y teniendo a Marco Bueno, líder en minutos jugados para un centro delantero mexicano. Incluso por encima de Funes Mori y Pabón. Debió desquitar su sueldo revisando cada estadística y ver que en sus manos tenía potencial de sobra. Ahí, entre Ruidíaz, Avilés, Alustiza, Gignac, Cardona y Castillo, había cuatro jugadores mexicanos reventado las tablas. ¿Cómo es que no los vio?

¿Qué esperaba, Sr. Osorio? El prestigio de la Selección Mexicana, Tricampeona del mundo y vigente monarca del continente no puede arrastrarse así. Usted ha pisoteado nuestro pasado, presente y futuro por sus formas. De nada sirvió el último título mundial con La Volpe en 2006 y el crecimiento exponencial que se logró con Aguirre y Chepo. ¿Cómo quería que lo recibieran? Hace cuatro años la Liga Mx sepultó la regla del 10/8 cambiándola por la 4/14 con cabida solo para 4 extranjeros bajo estrictos filtros y usted, Sr. Osorio, no hizo más que llenar con nimiedades su libreta.

carlosguerrerogallegos@gmail.com • Twitter@CARLOSLGUERRERO