A lo warrior

Los humos de Jémez

Cuando vi llegar a Chuy Corona al Estadio Azteca como cualquier aficionado y sin uniforme de concentración, supe que Paco Jémez volvería a ser el mismo de siempre. El desafiante, el contracorriente, el autoritario. Y de paso, el que no sabe enchufar a su equipo en los partidos importantes, el que se muere de nada frente al América y el que ante la frustración, lanza mensajes incendiarios para desenfocar un poco las cosas.

Dice que los medios somos los culpables de toda la turbulencia desatada. Que la afición celeste es inteligente y que nadie le malinterpretó sus palabras. Solo nosotros. Nosotros los que según él, mentimos.

Bueno, dejemos las interpretaciones de lado y vayamos a lo concreto, a los números. Ahí encontraremos que Jémez es quien engaña a su propia afición.

No mandar a la cancha a su mejor cuadro, no colocar a su once más competitivo, enviar a la tribuna a su mejor portero y darle minutos a un supuesto “Mago” llamado Alejandro Faurlín para un duelo decisivo, fue una una grotesca irresponsabilidad.

Faurlín ha disputado 12 escasos minutos en Liga Mx. ¡12! 4 pases completos, 2 incorrectos, 0 asistencias, 0 remates a portería y apenas 2.5 kilómetros recorridos según el Match Analysis. Aun así, Jémez lo premió poniéndolo como titular.

Faurlín pasó inadvertido. Sin autoridad, sin ritmo y sin presencia.

Está claro que lo de Jémez es dirigir a equipos chicos y con presupuestos raquíticos donde la vara es tan baja que apenas un par de triunfos son considerados como un logro. Por cierto, a Cruz Azul no lo ha encaminado ni a dos victorias consecutivas desde que tomó las riendas

Allá estaba mejor Sr. Jémez. Cuando se vaya, llévese a su “Mago” y échele mucho, mucho humo al escenario. Usted sabe de eso. El acto se vería un tanto más digno.

carlosguerrerogallegos@gmail.com • Twitter@CARLOSLGUERRERO