A lo warrior

La fórmula ‘regia’

Dieciséis clubes se han dado cuenta que algo había que hacer para provocar que, como en efecto ventilador de piso, de esos que giran de un lado a otro en los días de verano, la atención volviera a otros sectores y que no solo el aparato mediático se quedara pasmado al centro. En este caso, al norte del país.

Mucho Tigres, mucho Rayados. Mucho Gignac, mucho Tuca Ferretti. Demasiado Mohamed (haya tropezado o no), demasiado Funes Mori, Urretaviscaya y compañía. Que la pasión, que nadie como ellos, que ningún estadio como el Uni y que el único lugar donde caen verdaderas bombas. (Paradójica y afortunadamente falsas). Vaya, bombas de las buenas, de las que no hacen daño.

Así que cansados del ventilador atorado, América y Cruz Azul echaron a andar su propia maquinaria para orear las críticas, para ventilarse y reducir el calor ante la exigencia de sus aficiones que pretenden ver algo parecido a lo que hacen los dos vecinos del piso de arriba.

Jérémy Ménez como principal arma para darle vueltas a las aspas e Ibargüen para aceitarlas. El resto de las piezas ahí están, sobran y son de buena calidad.

Cruz Azul tendrá que hacer una exhaustiva labor de limpieza antes que comience la operación refacción. Herramientas costosas y de buena gama como Walter Montoya o Carlos Fierro y montajes relativamente de nueva generación como Salas y Madueña.

Todo bajo la supervisión de un viejo conocido del barrio, dispuesto a reabrir el local de reparaciones. Gullit sabe que es su último tren.

Es ahora o nunca para voltear la atención. Para que todo gire como hasta hace no mucho tiempo. Aquellos años donde los mandones eran los del centro. Los dos que pueden desenchufar a los regios han comenzado su reestructura. La amenaza es grande.

América y Cruz Azul en representación del resto.

carlosguerrerogallegos@gmail.com • Twitter@CARLOSLGUERRERO