A lo warrior

¿Es un fracaso?

Desde el básico argumento del resultado, sí. Desde la condición de favorito por la historia reciente, también. Sin embargo es cruel y, sobre todo, injusto para toda Selección Sub 17, cual sea el país, etiquetar de "fracaso rotundo" una temprana eliminación.

Nada tiene que ver lo sucedido en Perú 2005 y en México 2011 con el representativo de la India. Es más, ni siquiera el último grupo que jugó el Mundial de la especialidad en Chile 2015 debe compararse con el actual. Son procesos absolutamente distintos y sin relación alguna entre sí.

Conformar un combinado Sub 17 es casi partir de cero. Es materia prima virgen, altamente moldeable, pero también repleta de factores y circunstancias que la hacen escurridiza y subjetiva. Es un error pensar que porque en un par de ocasiones se logró el título, México por default llegará como mínimo a semifinales (lo cual no significa que no deba trazarse como objetivo).

Simplemente no se encontró y/o amalgamó a la mejor generación y aun así, ello no determina que la carrera de estos jóvenes esté arruinada. Nadie puede a estas alturas de su proceso saber hasta dónde podrán llegar a nivel de club o de categorías mayores en selección. Eso dependerá de cien factores.

Así como a Carlos Vela le alcanzó para brillar y mantenerse en Europa al igual que Héctor Moreno, algunos otros de aquel grupo como Sergio Arias hoy no tienen equipo. César Villaluz, otro ejemplo de lo diverso que puede ser una Sub 17, actualmente juega en la tercera división de España.

No nos volvamos locos. Las categorías infantiles y juveniles son complejas. No siempre el barro es el mejor para una gran escultura. Esta vez no dio y aun así, más de uno puede terminar en Europa o bien, en la cuerda floja de un abrumador "debut y despedida".

carlosguerrerogallegos@gmail.com • Twitter@CARLOSLGUERRERO