A lo warrior

Las equivocadas percepciones

Apenas se suma el nombre de Carlos Vela como la próxima figura que emigrará a la subestimada MLS y pensamos -erróneamente- que todo está perdido en materia de Selección Nacional.

Muchos aseguran que de cara a Rusia, el paupérrimo nivel (difiero) de la MLS afectará el rendimiento de los rockstars, Gio, Jona y Vela. Yo me pregunto ¿bajo qué argumentos se establece que la jerarquía de un equipo o la Liga en turno es directamente proporcional al nivel mostrado por el seleccionado al momento de jugar para México?

Cuando comenzó a enderezarse el rumbo de la Selección Nacional por allá de 1993 con una grandiosa generación, la base del equipo mexicano estaba conformada por elementos que jugaban en nuestra Liga. Campos, Claudio, Ramón, Aspe, Galindo, Bernal y Zague, entre otros. Combinado que llegó bien consolidado al Mundial del 94. ¿Y qué pasó? Nada.

Pasaron los años, nuevos procesos, otros entrenadores y más mexicanos comenzaron a probar fortuna en el Viejo Continente. Pero ni en 1998 ni en el 2002 se pudo avanzar de fase. El estancamiento de siempre.

Con La Volpe en el 2006, aquel un proceso seductor que enamoró a todos terminó en un cuarto partido.

Para el 2010, con una generación juvenil campeona mundial en el 2005 y con más elementos que nunca regados por Europa, la tendencia se mantuvo.

Mismo caso en Brasil 2014. Con futbolistas maduros, con más figurasy jugadores en equipos poderosos. ¿Y? Hasta octavos de final.

La historia no se equivoca, ahí está. Dispuesta a ser utilizada y revisada. Demostrado está que con mexicanos en la liga local o con mexicanos repartidos por el mundo, la única constante ha sido el estancamiento.

Los clubes y las camisetas no juegan cuando se trata de Selección Mexicana.

carlosguerrerogallegos@gmail.com • Twitter@CARLOSLGUERRERO