A lo warrior

Nosotros los culpables

Sí, nosotros. A quienes ustedes llaman medios de comunicación. Triste e inexplicablemente, somos los primeros en denostar una Final como la que habrán de escenificar Santos y Gallos Blancos.

Con abrupta autoridad, suponemos que es una Final que a pocos interesa. ¡Vaya atrevimiento! Santos y Querétaro no son culpables de que las portadas vendan menos en los puestos de periódicos y que los enlaces informativos a las ciudades sede, tornen flácida la voluble aguja del rating.

¿No atrapa la Final? Hagamos algo por convertirla en un producto poderoso con altos puntos de atracción. Convirtámosla en lujo de aparador. Démosle el sentido correcto y llevemos a los aficionados por un sendero sugerente que les permita llegar a ella sin sentirse forzados.

Y en todo caso, critiquemos a los “grandes”, a esos peces gordos de la información que centralizan todo y que no fueron capaces de llegar a la Final. A ellos hay que señalar.

Disfrutemos entonces a Santos y Querétaro. Hay mucho que analizarles. Que nos vuelvan a enseñar que en nuestro futbol, ni el más ganador ni el más goleador ni el más ofensivo u atractivo del torneo regular, es quien se queda con la gloria.

Este Santos, es probablemente el más frío, pero el más calculador de los últimos años. No arrolla, ni es lapidario, pero sabe matar cuando la presa se descuida. Es Caixinha un doctor en estrategia. Juega ajedrez con su equipo. Un Santos estudioso, leído y aplicado que repasa la materia para no fallar.

Gallos Blancos por su parte, el irreverente que dejó enmudecido al medio. El que calló a ricos y a pobres. El que supo elegir a tiempo y el que optó a buena hora por un “tocado por Dios”, como alguna vez describió De Nigris a Vucetich.

Qué fascinante que un equipo sea capaz de librarse de maldiciones, descensos y desapariciones para plantarse en una Final ante otro que aunque le duelan algunas partes de su cuerpo, tiene porte, gallardía y crédito de sobra para abrir pista.

Si eso no sabemos apreciarlo, valorarlo, venderlo y contagiarlo, estamos en problemas. Sí, nosotros.

carlosguerrerogallegos@gmail.com

Twitter@CARLOSLGUERRERO