A lo warrior

No le creo al ‘Chepo’

No le creo al Chepo desde el instante en que aparece ante las cámaras con una sonrisa. A José Manuel de la Torre no le gustan las cámaras y mucho menos sonreír ante ellas. Si por él fuera, firmaría todas las cláusulas posibles en sus contratos para evitar el contacto con los medios de comunicación. Le irritan los reflectores tanto como si le causaran una invisible alergia en la piel.

Lo conozco muy bien por su pasado reciente con Selección Mexicana, y créanme, lo vi apretar más el paso, la mandíbula y los puños tras un partido, que reír en el mismo júbilo de alguna victoria. Al estratega le pesa y le cala hasta los huesos lo que se diga de él en los medios; bueno, malo, constructivo o destructivo. Lo que ve o escucha, lo guarda celosamente en su mundo interior y lo que lee, lo digiere con paciencia para luego usarlo como estratagema con tintes de rencor.

José Manuel de la Torre aseguró en su última conferencia que le causa risa todo lo que se comenta en torno a la polémica arbitral. No le creo. Chepo más bien siente tranquilidad al saber que a los silbantes les temblará la mano al momento de una marcación decisiva que pueda afectar a su equipo. Por eso es que avienta la sonrisa forzada, porque sabe que será Chivas el menos afectado de los involucrados en el descenso.

Cuidado Chivas. Cuidado Chepo. Salvados no están. Ganaron un juego, un juego que históricamente tienen en la bolsa desde hace 32 años ante unos Pumas que triste e inexplicablemente encoje sus fibras cuando pisan los terrenos del Rebaño.

En fin. Yo no me dejo llevar por socarronas apariencias de alguien que odia las redes sociales aún cuando en la camiseta de Chivas aparece el hashtag #ChivasVStodo y no me fio de quien pierde la cabeza al momento de ligar dos descalabros. Algo que puede suceder en cualquier momento.

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