A lo warrior

Los confundidos “chiva-hermanos”

Linda particularidad la de Chivas. Esa de jugar únicamente con mexicanos. Distinta e histórica. Sello único por elección y sano por tradición.

Lástima del barato envalentonamiento de quienes -de manera patriotera- se envuelven en la equivocada idea de que el mérito es mayor por jugar con nacionales. Penosa percepción que durante años ha generado una coraza convenenciera.

Cuando se pierde, es por la desventaja de la mexicanísima esencia; cuando se gana, el triunfo se dispara al doble. Victimismo y sobreprotección.

Todos aquellos que se flagelan con los colores de Chivas como si se tratara de una manda asumiendo que sería pecado apoyar otros colores por la cuasi traición a la patria, involuntariamente están colocando a sus jugadores un peldaño por debajo de los extranjeros.

Chivas también compra caro, también trunca canteranos, también invierte y/o despilfarra millonadas en refuerzosy gracias a ello, sus ganancias son estratosféricas por la etiqueta de "Hecho en México". ¡Ah! y de paso, también cree en los extranjeros. De no ser así, hoy su técnico no estaría en el banquillo.

No se trata de nacionalidades. Tigres y Chivas no deben medirse de acuerdo a la cantidad de extranjeros o mexicanos sino de acuerdo a su nivel de competencia.

Si Chivas resulta campeón, será porque tuvo la capacidad de vencer a un poderoso Tigres y porque le habrá hecho al menos un gol más. (Así sea en penales) Y entonces sí, créanme, reconoceré al gran campeón Chivas. Al campeonísimo Chivas. Como amante del futbol, le aplaudiré fuertemente por sobreponerse a las lesiones, por haber dejado atrás el putrefacto tema del descenso y por haber reabierto sus vitrinas. Pero no por haberse coronado con esa, su linda peculiaridad, de "solo mexicanos".

carlosguerrerogallegos@gmail.com • Twitter@CARLOSLGUERRERO