A lo warrior

Los claroscuros de Cruz Azul

Fluye en su nado. Se ve libre y poderoso. No sufre ni se agobia como en el pasado reciente. Tampoco parece cargar lozas ajenas. Sin embargo, este Cruz Azul se zambulle todavía en aguas profundas.

La realidad es que por el futbol mostrado en el primer tercio del torneo, los de Jémez tendrían que aparecer más cercanos a la superficie y no en el fondo del mar donde la arena va de un lado a otro generando confusión y revoltura.

Cruz Azul ataca mucho -lo cual no necesariamente significa atacar bien-. Pero en tiempos donde lo más valioso es todo aquello que va de medio campo hacia delante, La Máquina gana adeptos y nuevos creyentes con esa obsesión ofensiva.

Abajo está el problema. Cada aproximación, cada llegada de peligro que generan Rodríguez, Mena y compañía, es directamente proporcional al número de oportunidades que el rival va tejiendo. Domínguez, Rocco, Mendoza y Aldrete deben ser los zagueros más imposibilitados de parpadear en toda la Liga.

Será cuestión de tiempo para que Cruz Azul encuentre la contundencia allá arriba donde debe reflejar el dominio, el equilibrio, y la tranquilidad en la parte baja para evitarque se muerda al primer anzuelo lanzado.

La maquinaria de Jémez tiene rasgos de opulencia en un torneo donde la mayoría de los equipos guardan sus lujos en caja fuerte. Quisiera saber cómo se desenvolvería el equipo cementero con la confianza de números positivos.

Cruz Azul se ha despojado de la venda que le impedía ver un poco más allá. Este Cruz Azul ha abierto los ojos, aunque lo ha hecho en un cuarto oscuro. ¿Han tenido ustedes esa sensación de despertar en plena noche sin un solo halo de luz? Así están. La pupila tendrá que dilatarse y las piernas adormecidas deberán dejar el inquietante cosquilleo para entonces sí, salir a respirar.

carlosguerrerogallegos@gmail.com • Twitter@CARLOSLGUERRERO