A lo warrior

Los cambios de Osorio

Se ha despojado de esa barba que era el último resquicio de un amargo recuerdo. Luce mejor. Se ve seguro. Y tan lo está, que con sus propias manos se cortó un poco el pelo. Habilidad que no le conocíamos.

Osorio a pesar de dibujar una amable sonrisa como primera carta de presentación, estoy seguro que en el fondo, debe traer una revolución de pensamientos. Por un lado, la preocupación de no contar con al menos 5 de sus principales armas para los dos próximos juegos. No es poca cosa decir que Corona, Lozano, Gio, Aquino y Guardado expandieron el repertorio de lesionados. Cualquiera de ellos -si no es que todos- caben en el once del colombiano.

Lamentablemente, las bajas son de jugadores que en el esquema de Osorio son casi imprescindibles de acuerdo a su parado táctico.

No habrá tantos desbordes, ni punzantes llegadas a línea de fondo.Tampoco velocidad extrema. Sin Lozano, sin Aquino, sin la picardía y la irreverencia de Corona, capaz de hacer imaginable todo lo inimaginable, el combinado mexicano pierde versatilidad táctica. Osorio tendrá menor margen de maniobra. Deberá construir de acuerdo al material en inventario para estos días y no, de acuerdo a un repertorio infinito de posibilidades.

Sin embargo, a pesar del lamento por los lesionados, Osorio abrirá una ventana que celosamente ha construido a lo largo de su proceso: las rotaciones. Podrá echar mano de sus recurrentes formas. Hoy, al que ponga para suplir ausencias, ya habrá tenido minutos previos y recorrido suficiente.

No tendrá extremos, pero puede habilitar a tres atacantes con Oribe en punta y con Chicharito y Vela acompañándole. A Orbelín haciéndola de Guardado y a Damm como la mecha oculta para cuando se deba dinamitar.

No hay más opción. Es momento de mostrar una cara distinta.

carlosguerrerogallegos@gmail.com • Twitter@CARLOSLGUERRERO