A lo warrior

La búsqueda del DT en los tiempos de Twitter

Comienzo a cansarme y supongo que ustedes también. Nos hemos adentrado -todos- en un largo y escabroso túnel con escasas lámparas de certera información para iluminar la ruta.

Si para los directivos debe ser ésta, una novela enredosa con pocos ingredientes y tiempo para convertirla en best seller, no quiero saber lo tedioso que debe resultar para los lectores de periódicos y seguidores de programas deportivos en radio y televisión. O peor aún, para aquellos que clavan los ojos entre las voraces redes sociales.

Twitter se ha convertido en inmensa plataforma de información pero de la misma forma, de incontrolable desinformación ante la desesperante búsqueda del nuevo técnico para la selección nacional.

Todos pretendiendo decirlo antes que nadie -sumamente válido-, todos luchando por ensanchar el pecho para cuando llegue la primera alabanza de un "tú lo dijiste primero, revisa el minuto de la publicación". ¡Bah!

Esta revolución tuitera nos ha llevado a jugar con las palabras antes que verdaderamente informar. Ahora el arte es cómo atrapar al lector con alguna combinación de letras que suene a "exclusiva" o nota de última hora sin importar lo vacío que puede ser el contenido como el corazón de un adolescente que sufre con su primer amor.

Total, escribo, me arriesgo, me atrevo a dar un "adelanto", un avance y si no atino, borro de inmediato o dejo simplemente que la volatilidad del Twitter lleve el escrito al olvido en cuestión de minutos. Si no es Tuca es La Volpe. ¡Impresionante! El deseo de ganar centésimas de segundo en una nota tan cantada, nos ha llevado a perder toneladas de razón y veracidad.
Espero este melodrama culmine el lunes a más tardar, día que ha puesto como fecha límite Decío de María a Cantú y Baños para el nombramiento del nuevo técnico. Urge termine este carnaval sin ton ni son donde todos nos creemos músicos sin ni siquiera saber cómo se está escuchando. O en este caso, leyendo.

carlosguerrerogallegos@gmail.com
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