A lo warrior

¡Saquen los costales y la ranitidina!

Se está desbordando el río y la hecatombe de críticas no cesa. Nadie está conforme. Ni los afectados, ni los desprotegidos, ni los señalados y, por increíble que parezca, ni los beneficiados. Ya Néstor de la Torre tuvo el cinismo de criticar el trabajo de la Comisión Disciplinaria por el castigo a Carlos Fierro, quien a mi gusto, fue usado cual ranitidina para calmar la úlcera que ya quema el esófago de nuestra Liga.

Me entero además que al interior del gremio arbitral la cosa está que arde tras el fatídico arranque de torneo. Hay temor, hay presión y mucho miedo. Sí, miedo. Así como lo leen. Hoy los hombres de negro saltan a la cancha con más preocupación y nerviosismo que plena confianza. Peor aún, Edgardo Codesal no siente la absoluta libertad para tomar decisiones. Choca contra pared constantemente.

Hay pocos silbantes con la capacidad para juegos tan bravos como los que involucran a equipos que pelean la permanencia. Pitan uno y después, no pueden repetir porque ya le arbitraron a otros inmiscuidos en el descenso. ¿Qué pasa? Que la baraja se reduce y la comisión se ve obligada a colocar a hombres sin la suficiente experiencia como sucedió en el juego Chivas-Pachuca con Santander, quien a mi juicio es de lo mejor que viene empujando.

Cuatro jornadas han sido suficientes para encender las alarmas. El arbitraje navega en un mar de insanas percepciones y dañinas especulaciones. Y si tan malo o si tan parejo “a la mala” está como dicen, aguardaré con paciencia a que llegue alguna equivocación con Chivas y que no sea hasta la Jornada 16 cuando esté en la cima de la clasificación. Tengo ese maquiavélico deseo -perdónenme- por un lado de que exista error, por otro de que ya pare esta catarata de agravios. El viernes será turno de César Ramos Palazuelos en Torreón. Ya veremos.

Por el bien de nuestro torneo, que la Jornada 5 salga limpia para desaparecer el insano “sospechosismo”, las burdas obviedades y la carroña para los malpensados. Y si no, vayamos llenando costales con arena que esto podría desbordarse.

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