A lo warrior

'Rafa' y los niños de la selección

Mientras a Rafael Márquez los nervios le consumían y la ansiedad de un primer partido le recorría el cuerpo, Hirving Lozano daba sus primeros pasos con apenas un año de edad.

Cuando Rafa ya se enfundaba la camiseta del Atlas para comenzar a escribir historia, Rodolfo Pizarro apenas tenía 24 meses de nacido, pesaba 12 kilos y medía 88 centímetros.

Pero resulta más increíble que al momento de su debut como defensa central rojinegro, Orbelín Pineda aún no reconocía los colores primarios, tampoco construía castillos con figuras de plástico y mucho menos hablaba. Apenas nacía en 1996 el ahora jugador del Guadalajara.

Hoy estos cuatro jugadores comparten vestidor en selección nacional. Márquez a sus 37 años recién cumplidos en febrero, es el más veterano y experimentado de los elegidos por Osorio para enfrentar a Canadá y Orbelín Pineda el más joven con 19 años, un jugoso contrato en Chivas y un futuro alentador si no se pierde en el camino.

Mientras que a Márquez al final de cada práctica deben estirarlo más de lo normal para evitar lesiones, a los dos chicos maravilla de Pachuca y a Pineda aún les queda energía para seguir disparando al marco. Su reserva es inagotable.

Aún les cuesta trabajo aparecer en las cámaras. No les resulta tan sencillo como sí lo es el volar en la cancha. Osorio los tiene tan considerados que por esta ocasión se los ha arrebatado a Raúl Gutiérrez. Por edad y cierta lógica de desarrollo, la selección mayor aún no debería ser su cajón de ilusiones, sino la Sub 23.

Sin embargo la calidad no entiende de edades. Que los aprovechen ahora que siguen siendo dóciles, ahora que las rodillas y las piernas se adelantan al pensamiento. Ya llegará el día en que todo cambie; sobre todo porque hoy, mientras ellos sueñan con jugar ante Canadá, seguramente alguien está naciendo con zapatos de futbol puestos. No lo descarten, bastante revolucionados vienen ya.


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