A lo warrior

Cuidado con Chile

México logra evitar a la poderosa y siempre favorita Argentina de Messi y compañía. Ese era al menos el pensamiento generalizado después del empate ante Venezuela.

Algunos suspiraron y otros tantos sintieron alivio.

Cuidado. Veo a Chile igual de peligroso que Argentina. Los mismos que respiraron profundamente cuando se esquivó a la albiceleste, seguro inhalaron preocupados al percatarse de lo que es capaz el actual campeón del continente tras vencer a Panamá.

Cuando el equipo andino recupera la memoria y retoma los cuadernillos de Sampaoli, cuando cierra los ojos mientras arrastra la pelota para regresar unos meses en el tiempo, cuando a la mente de sus figuras se vienen ecos del anterior vestuario, Chile funciona, gana y aniquila de manera electrizante. Entre más se aleja de los conceptos de Pizzi y entre más se aferra a los aromas del anterior estratega, más agrada, seduce y enamora.

Vidal y su disputa a muerte con el esférico, Alexis y los malabares con la pelota a velocidades extremas, Vargas y su lapidaria visión para matar en el área, hacen de la selección chilena, un rival absolutamente espinoso para México a pesar de la favorable —mas no obligatoriamente esperanzadora— estadística que arrastra desde que Osorio llegó.

México camina con un confuso accionar que engaña adversarios, pero también a sí mismo, aspecto que debe pulirse conforme permee el estilo del colombiano. Mientras llega ese momento, es válido depender de individualidades como Corona, Lozano y Guardado, capaces de convertirse en GPS para reestablecerrutas cuando se toman avenidas equivocadas. 

Ante Venezuela hubo mejoría. Osorio colocó a sus jugadores donde mejor producen. Hubo mayor sensatez y orden a pesar de que esta vez no acompañó la victoria.

Será un duelazo. Ya veremos cuánto pesan y sirven las estadísticas. Si permanece en la Copa América el buen sabor a México o si regresamos indigestados de tanto Chile.  

carlosguerrerogallegos@gmail.com

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