A lo warrior

Cruz Azul, El Titanic y el dólar

Nadie me lo contó, estuve ahí, desde lo alto del Estadio León. Mi primera final como reportero. Aún recuerdo el silencio sepulcral que colapsó a 30 mil aficionados cuando Comizzo embriagado de locura y desquicio, ensangrentó el rostro de Hermosillo. Brizio en calidad de juez, dictó sentencia condenatoria en ese mismo instante. Dejó cobrar el penal a Hermosillo aun con sangre escurriéndole y no expulsó al guardameta para que sintiera todo el rigor de la ley y el repudio de los testigos.

Hace tanto, pero tanto tiempo de esa extraña tarde que para darnos una idea, vale la pena dimensionar desde otra perspectiva. Han pasado cuatro presidentes. México cambió de poderes. Se fue Zedillo, llegó Fox, después Calderón y ahora Peña Nieto. Se han jugado cinco Mundiales. Francia 98, Japón y Corea 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. FIFA se volvió incluyente brindando oportunidades a los continentes olvidados, pero también más corrupta en todos estos años.

Fue justo en el mismo 1997 cuando el director de cine James Cameron hizo llorar a millones con el hundimiento del “Titanic”. 19 años después, Leonardo di Caprio tuvo que “renacer” de la mano del Alejandro González Iñárritu para obtener su primer Oscar. Mejor di Caprio que Cruz Azul.

Comizzo se fue de León y fue campeón con Monarcas, regresó a Argentina y le alcanzó para coronarse con River Plate. Se retiró, se hizo director técnico. Dirigió a Querétaro y Morelia. Hermosillo dejó el balompié para involucrase en la política. De la Comisión Nacional del Deporte pasó a ser candidato del PAN a diputado federal por Veracruz, pero fue superado por su contrincante del PRI Javier Duarte. ¿Les suena el nombre?

Todo eso y mucho más desde el último título de Cruz Azul en 1997. Tan lejano, tan distante y tan difícil de creer como asimilar que aquella tarde, el dólar cotizaba en 8.33 pesos. 

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