A lo warrior

¿Competitivo, malo o bipolar?

Nadie sabe el humor con el que despertará el torneo cada fin de semana. Durante las noches de jueves -o lunes cuando hay jornada doble-, desconozco los secretos que prepare bajo las sábanas el campeonato que al día siguiente cuando llega un nuevo silbatazo, la lógica muta del blanco al negro.

Se suponía que Chivas iba en ascenso luego de la espectacular coreografía que le montó al América. Daba la impresión que después del luminoso performance, los de Almeyda tomarían un vuelo directo al liderato generalcon valijas etiquetadas de favoritos. Pero no. En sus dos siguientes duelosya no tuvieron frente a sus ojos la deslavada camiseta americanista para motivarse. Los once que habían encendido la cancha cual DJ de moda, apagaron el ritmo en la pista con todo y su nueva estrella Alan Pulido.

Pachuca que había tenido un comienzo poderoso cayó en las garras de la irregularidad hasta ligar cuatro partidos sin ganar. Ahora le pega tremenda goleada a Monarcas que fechas atrás había seducido con un juego realmente convincente. Ni el fichaje de oro Ruidíaz, quien pulverizó la añeja teoría de la obligatoria adaptación, pudo salvar a su equipo de la catástrofe.

Mención especial para el América que en diez partidos es digno de estudio para psicólogos y psiquiatras. Perdió la memoria, enfureció, enloqueció y de paso, desquició a su fanaticada en un año especial. Hoy está extraviado. El columpio donde se meció ante Cruz Azul con la inolvidable voltereta, más que proyectarlo, terminó por marearlo. Hoy parece un hombre desaliñado, dolido de amor que sale tambaleando del bar llorando las penas. Cruz Azul, Pumas, Rayados y el resto en general, cooperan jornada a jornada para hacer el torneo lo más impredecible posible, donde lo único predecible parece ser, la solidez de Tigres. 

carlosguerrerogallegos@gmail.com

Twitter@CARLOSLGUERRERO