A lo warrior

Comas, Poblete, Figueroa… ¿para cuándo?

Que un prominente abdomen y unas cansadas piernas hayan sido capaces de poner un balón al travesaño y de llenar un estadio inmenso, es el reflejo de una Liga MX absolutamente necesitada de espectáculo y atención. Tan necesitada de "algo más" como el que se anuncia en un aviso clasificado en busca de amor.

La despedida del último gran referente americanista deja en claro que existe una profunda carencia de estandartes capaces de detonar el certamen como lo hizo un hombre de 43 años, con el doble de peso y –quiero creer- con el triple de trabajo al tratarse de un funcionario público.

Una vez demostrado que el reglamento de la Liga MX es endeble, corruptible y removible, más equipos deberían considerar hacer lo mismo que América.

Cada uno que registre por torneo a una de sus figuras, a un icono, a un ídolo de antaño, de esos esculpidos en madera de la buena en tiempos donde no cabía la sobre exposición mediática.

Que León registre a Tita, que le cedan el esférico en un tiro libre, quesu nombre sea coreado en el graderío y que llene de ilusión al futbol entero con el morbo de una real posibilidad de gol.

Que Rayados y Tigres se den vuelo con la difícil elección de sus estandartes para utilizarlos un partido. Es más, que se den el lujo de hacer un partido de leyendas para de ahí elegir a los mejores.

Que Toluca le de minutos a Cardozo, Jaguares a Cabañas, Monarcas al Fantasma Figueroa, Cruz Azul a Hermosillo, Veracruz a Comas, Puebla a Poblete, Santos al Pony Ruiz y Pumas a Hugo o Luis García.

Tíldenme de loco, pero si ya América demostró que todo se puede en esta Liga -por debajo de las sábanas-, por qué no aprovechar el escritorio para revolucionar esto y darle al aficionado eso que no se encuentra tan fácil: expectativa, morbo, emoción y sentimiento a la vez. Total, a falta de seriedad, un toque de espectacularidad vendría de maravilla entre tanto letargo.


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