Así lo vivimos

Violó y golpeó a la estrella porno; hoy está feliz

Jonathan Koppenhaver es la personificación de la mala imagen de las artes marciales mixtas.

Nunca fue campeón del UFC, ni estuvo cerca, pero era un peleador de alto perfil en sus días activo. Llamó la atención en la sexta temporada de The Ultimate Fighter, donde se mostró con un estilo agresivo y luego con su espectacular debut donde ganó bonos a pelea y nocaut de la noche.

Pero fueron sus actitudes y comentarios estúpidos sobre la muerte de Evan Tanner los que lo sacaron de la promoción más grande del mundo y de su alternativa en Bellator. Pocos saben que vino a la Arena México en una de las noches que abrió las puertas del MMA internacional en nuestro país. Sacó la experiencia para vencer a un Érick Montaño que lo dominaba en una racha de peleas independientes, al tiempo en el que se convertía en actor porno.

Hoy espera una sentencia de cadena perpetua, que debería ser definitiva en el mes de junio por 29 de los 34 cargos de los que resultó culpable por el ataque a su pareja, la estrella porno Christy Mack el 8 de agosto de 2014. Los peores, secuestro y asalto sexual, pero la brutal paliza que le dio a ella y a su acompañante en el momento Corey Thomas durante horas, abusando de su entrenamiento ensució el nombre de su disciplina.

Intentó suicidarse en prisión, su juicio, que se pudo seguir en vivo, mostró momentos en los que la juez lo reprendió por reírse del testimonio de su ex pareja. Ante la inminente condena de por vida se pregunta: “¿Cómo puedo llorar lágrimas de dolor por las circunstancias responsables de salvar mi alma?”. La carta que publicó esta semana también asegura que apenas ahora se convirtió en un “hombre de verdad” y la parte más escalofriante, ahora que sabe que pasará el resto de sus días confinado no puede sentir, “nada más que alegría en su corazón”.

Ahora es feliz, en la corte mostraba una sonrisa discreta y una calma que desconcierta.

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi