Así lo vivimos

Ulf Kirsten

A mediados de los noventa, la televisión por cable de México comenzó a ofrecer los canales cien por ciento deportivos. Llegaron las versiones latinas de ESPN, PSN o Prime Sports, que terminó por convertirse en Fox Sports.

Con ella, los niños de esa generación abrimos los ojos a un nuevo mundo. Podíamos ver todos los partidos de la Liga de España, la Champions League, la Premier League inglesa y hasta la escocesa.

Ya no recuerdo cómo pasó, pero a mí me atrapó la Bundesliga y en particular la temporada 1997-1998. La sorprendente historia del FC Kaiserslautern, que había ganado la Bundesliga 2 y al año siguiente se coronó en la máxima categoría, me parecía fascinante. Así como un jugador en particular: Ulf Kirsten.

El delantero del Bayer Leverkusen fue el campeón de goleo dejando atrás a Olaf Marschall, del equipo campeón, que era una máquina con jugadores como Andreas Brehme, Michael Ballack o Pavel Kuka, dirigidos por Otto Rehhagel.

Llegó el 29 de junio de 1998. Luis Hernández marcó el 1-0 ante Alemania en Montpellier y pocas veces me emocioné así viendo a la selección, estaba nervioso, pero convencido de que pasarían a cuartos de final.

Hasta que en el segundo tiempo la cámara hizo un paneo de la banca teutona.

Todas las previas analizaban a Jürgen Klinsmann y Oliver Bierhoff, a Lothar Matthäus y Thomas Hassler, las estrellas de siempre, pero a mí me aterraba pensar que Kirsten entrara.

Su cambio revolucionó a Alemania, los mexicanos mostraron sus nervios al cometer errores poco usuales, como el de Lara en el gol de Klinsmann. Ulf se alineó como extremo por derecha y puso el centro del segundo gol, el remate de Bierhoff al que no llegó un Campos descompuesto.

La Alemania de este jueves no tiene a los de siempre, tiene a 11 Ulf Kirstens y por eso hay que respetarla como siempre. 

carlos.contreras@milenio.com
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