Así lo vivimos

Un 'show' de 180 mil pesos

La arena T-Mobile de Las Vegas se ha convertido en la mina de oro de los eventos deportivos, sus 20 mil asientos en el corazón del ‘Strip’ facilitan precios exorbitantes, que difícilmente se pueden manejar en otro recinto.

Se anunció la venta de boletos para la pelea del 26 de agosto entre Floyd Mayweather y Conor McGregor. Cuatro días de promoción y un espectáculo que mezcla boxeo, UFC y los montajes propios de la WWE demostraron el arrastre de ambos. En mes y medio sabremos si la carnada funcionó, si se rompieron los records.

Las entradas de ringside cuestan 10 mil dólares, unos 180 mil pesos, lo mismo que para el último combate de McGregor en la T-Mobile, fue en agosto de 2016 para UFC 202.

No estamos hablando de la reventa, esos son los precios de taquilla y los mismos que se reportan a la Comisión Atlética del Estado de Nevada. Esa misma que hizo pública una recaudación de más de 72 millones de dólares para la pelea entre Mayweather y Manny Pacquiao en mayo de 2015 (en el MGM Grand Garden Arena), casi cuatro veces los 18 millones de dólares que registró el irlandés en UFC 205, la primera función de artes marciales mixtas en la catedral del boxeo, el Madison Square Garden de Nueva York, donde hasta hace algunos meses el deporte no estaba regulado.

El truco para llegar a esos 72 millones y tal vez más, es el sistema de autocompra de Mayweather Promotions, que solo lanzó 500 boletos a la venta general y el resto fueron colocados con brokers y en los mismos casinos, que los vendieron a sus clientes VIP.

Sigo convencido de que la pelea será legítima, dispareja, pero más atractiva para el público que muchas de decepciones que ha sufrido el fan del boxeo. ¿Vale el doble que la Canelo vs. Genaddy Golovkin?, definitivamente no, pero hace mucho que el boxeo se trata de quién vende más y no de quién lo hace mejor en el ring. 

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi