Así lo vivimos

El primer paso

La NBA está siendo realista, quiere llegar a México con una franquicia que pueda ser sustentable a mediano plazo.

Nadie quiere un proyecto ambicioso que termine fracasando y aleje a esa oferta deportiva internacional que ha encontrado aquí una casa.

Este sexenio se dieron las condiciones en el gobierno federal y la Ciudad de México para que regresaran los espectáculos de la NFL, Fórmula 1, UFC y NBA con partidos de temporada regular, carreras de calendario oficial y funciones de Pago Por Evento, pero una aventura como la de traer un equipo, con 41 partidos como local al año, sin postemporada, no puede estar supeditada al apoyo gubernamental, ni a las políticas de un nuevo gobierno, sin importar quién lo encabece.

Abrir un club de la Liga de desarrollo es una prueba real para el mercado de la capital mexicana, una franquicia que se puede establecer con una inversión moderada y que requiere una arena para 7 mil personas para un calendario de 25 partidos en casa.

Esta Liga trabaja de una forma similar al sistema de granja de las Grandes Ligas, los equipos se hacen afiliados a los de la NBA y en algunos casos pueden tener contratos dobles para poder ascender al equipo mayor.

La iniciativa privada es la que tiene que correr el riesgo, la operación de la franquicia puede arrancar con cerca de 10 millones de dólares, pero tiene que ser sustentable a corto plazo, el tope salarial ayuda a que no se dispare el costo y a final de cuentas las figuras pueden emigrar a la NBA como ya lo hizo en más de una ocasión Jorge Gutiérrez.

Antes de volver a la plática de una franquicia de cualquiera de las cuatro Ligas más exitosas de Estados Unidos, primero tiene que funcionar este experimento.

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi