Así lo vivimos

En busca del nocaut

La pelea del sábado pasado fue una decepción para todo México, a pesar del gran desempeño de Saúl Álvarez, que borró a Julio César Chávez Jr. La gente quería un nocaut, del lado que fuera, una caída rotunda. Una fuerte pegada.

Yo no comprendo mi pasión por las artes marciales mixtas si no hubiera crecido viendo el boxeo, ahora sigo ambas disciplinas y entiendo sus diferencias. No tiene sentido hacer una comparación ociosa, pero este fin de semana tenemos una gran oportunidad de ver lo que los atletas mexicanos pueden hacer en los deportes de contacto.

La posibilidad de los nocauts está latente.

Tres peleadores nacidos y desarrollados en México pelearán en Dallas, dentro de la cartelera más grande en lo que va del 2017, Yair Rodríguez tiene el combate de más alto perfil, el Pantera es una máquina de bonos de desempeño por su espectacularidad y enfrenta al sembrado número uno en las 145 libras, Frankie Edgar.

El chihuahuense viene de un nocaut humillante sobre otra leyenda, BJ Penn en enero, y en 2016 recetó uno de los mejores del año con una patada de switch a la cabeza de Andre Fili. Rodríguez estudió judo y taekwondo antes de entrar al mundo del MMA y se nota.

Desde Nayarit, sube al octágono Polo Reyes, boxeador de formación en el mundo del MMA. Otro favorito de los bonos, el Toro noqueó a César Arzamendia en su debut en 2015 y luego dio una de las guerras más espectaculares del 2016 ante Dong Hyun Kim en UFC 199. Si quieren un mexicano de corazón, ahí lo tienen ante James Vick.

No sorprendería otra finalización poderosa de Gabriel Benítez ante el peruano Enrique Barzola, el tijuanense de 145 libras hace temer a los pesos completos del gimnasio AKA con su pateo, su última exhibición ante Sam Sicilia es una muestra del daño que puede hacer.

Tal vez no sea hora de renunciar al boxeo, pero sí de conocer a otros guerreros mexicanos.

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi