Así lo vivimos

Una playera con la leyenda: “Venimos a ganar”

Creo que no fui el único que crecí con el discurso de que los mexicanos somos guerreros. Que nunca bajamos las manos.

Que, por ejemplo, en el boxeo cuando dos mexicanos se enfrentan en el cuadrilátero siempre veremos una batalla épica.

En el futbol, mis primeras memorias con la selección mexicana fueron en la Copa América y Copa Oro de 1993. Torneos donde el romance con la afición era intenso, cuando empezamos a creer.

Y creer no tiene nada de ingenuo, hay que ser muy necio para quedarse en que en los mundiales no se ha pasado de los 16 mejores, sin valorar lo que se ha avanzado y lo que se ha conseguido en otros escenarios.

Ya como periodista deportivo me ha tocado ver dos títulos mundiales sub 17 y una medalla de oro olímpica.

Esos jugadores no necesitaron leyendas en camisetas, sino las herramientas en la cancha. Un sistema pensado en sacar provecho a sus cualidades y cubrir sus desventajas para en aprender a jugar de tú a tú. Aunque los rivales en esas finales fueran Brasil y Alemania.

Se hizo lo que era necesario para ganar, aunque por momentos no fuera bonito.

Después del "Cero Excusas" de la camiseta de Juan Carlos Osorio, que presagió la letanía en la abultada derrota de la semifinal de la Copa Confederaciones hoy aparece una nueva máxima.

"Improbable ganar sino (sic) asumimos la posibilidad de perder". No veo la novedad, la posibilidad de perder la tenemos muy presente y la gran mayoría de los seguidores la recuerdan a cada partido. Ese es el pasado, el de las justificaciones por adelantado.

No entiendo cómo pasamos de los mexicanos que no nos rendíamos a los que tenemos que aprender a ser resilientes y a convivir con la derrota.

Por más que le cueste entender al resto, yo sí he visto ganar a México, lo hicieron cuando estaban convencidos de hacerlo.

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi