Así lo vivimos

Un payaso para McGregor

El experimento podría calificarse de un éxito. Aunque no rompió todos los récords de ingresos, en la mayoría de los sentidos superó a las grandes bolsas del boxeo, el combate entre Floyd Mayweather y Conor McGregor era inevitable por las cantidades de dinero que ambos podrían manejar, pero extender la carrera del irlandés en el boxeo no tiene sentido.

Ante Money, el campeón ligero del UFC dio una pelea digna, pero alargar esa historia en el cuadrilátero no tiene sentido. Los dos hombres que pueden llevarle otra carretada de dinero en pesos similares son Saúl Álvarez y Gennady Golovkin, pero el mexicano y el kasajo lo noquearían todavía más rápido.

Inocentemente, Paulie Malignaggi, quien se prestó al juego de McGregor como sparring para la preparación, ahora quiere una oportunidad, pues terminó en una de las disputas verbales más forzadas luego de que se hicieran públicas fotos y video donde el ex campeón welter de boxeo, era sacudido por el peleador de artes marciales mixtas.

Conor es experto en calentar a sus rivales, en la guerra de palabras y de provocaciones cuando sabe que hay una buena bolsa de por medio, acá no la hay, solo Malignaggi está interesado en esa pelea, pues con el retiro definitivo de Mayweather, The Notorious se queda como el único peleador que puede garantizar la venta de un millón de Pagos Por Evento o más.

Paulie pudo ser un buen boxeador, es un gran analista, pero nunca fue un gran vendedor, y hoy solo busca colgarse del monarca ligero del UFC, que debería tener en su mente al campeón interino Tony Ferguson, en la pelea que deportivamente hace más sentido. Si se tratara de vender Georges St. Pierre y Nate Díaz son mucha mejor opción que una segunda pelea profesional de boxeo, donde podría volver a perder y ganar una cuarta parte de lo que ya se embolsó en agosto.   

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi