Así lo vivimos

No será un partido cerrado

Del 2007 a la fecha, solo tres Super Bowls se han decidido por más de una anotación, así que la línea de tres puntos en favor de los Patriotas en las apuestas tiene mucha lógica, pero creo que es un partido para hacer una predicción arriesgada.

Nueva Inglaterra puede ganar por más de 10 puntos.

Tom Brady tuvo un año espectacular, su índice de pases de TD por intercepciones de 28-2 durante la temporada regular, a pesar de haber jugado solo 12 partidos, nos deja claro que nadie maneja su propia ofensiva como él.

No está Rob Gronkowski, pero si Julian Edelman, la máquina de generar primeras oportunidades con Chris Hogan y Danny Amendola repartiendo el rol secundario.

Josh McDaniels está en casa en Boston, cuando él es el coordinador ofensivo de los Patriotas, siempre son impredecibles.

El grupo de corredores tuvo un gran año, son cinco jugadores dispuestos a hacer que LeGarrette Blount consiga su objetivo. Es casi imposible detenerlo con un solo defensivo y tiene compañeros para repartir la carga de jugadas además de la protección de James Develin, quien también se puede sorprender cuando se agrega como receptor. Sus 18 anotaciones son producto del trabajo en equipo

Martellus Bennett no es Gronk, sin duda su producción de yardas es menor, pero ha respondido cuando la situación del partido lo requiera, ya sea bloqueando o atrapando el balón.

Pero eso sorprende a pocos, los Patriotas están de nuevo en el Super Bowl por la evolución que tuvo la defensiva de Matt Patricia, dejaron de fallar tacleadas y son los más precisos. Cuando todos pensaban que la salida de Chandler Jones pesaría, respondieron para ser los que menos puntos permitieron, y estar en el top 5 en yardas totales y yardas por tierra.

Esa, creo, será la clave para una victoria. Es imposible detener a Matt Ryan por aire, pero si logran hacer que ese ataque sea unidimensional, regalando los pases cortos y deteniendo las jugadas grandes con Julio Jones o Mohamed Sanu, pueden gastar el reloj de la misma forma en la que lo hicieron con Pittsburgh.

Cualquier error puede costarles puntos, de ninguna forma puede descontar un triunfo de Atlanta, la mejor ofensiva de la liga y con una defensiva secundaria que se ha revolucionado en los playoffs para hacer ver mal a dos experimentados como Russell Wilson y Aaron Rodgers. Si el plan de juego de los Halcones funciona, ni Brady podrá mantenerles el ritmo y se escaparán en el marcador.

La diferencia sí está en la experiencia, en esos tres Super Bowls que se definieron por esos márgenes amplios tuvo que ver con errores de Peyton Manning, en dos ocasiones y Cam Newton, les faltó el respaldo de un mejor coach para reponerse.

El reto es para Dan Quinn y Ryan, porque ya sabemos que Brady no falla en los momentos de presión.