Así lo vivimos

La oportunidad de Osorio

Yo no soy fan del Ricardo La Volpe. Cuando dirigió a la selección nunca pude comprender que marginara al mejor futbolista mexicano de ese momento, Cuauhtémoc Blanco, y también me hubiera gustado que Guillermo Ochoa tuviera más oportunidades.

Pero mi opinión importa poco, ese Tricolor comunicaba algo, gustaba y todavía hay muchos aficionados que añoran los días en los que México tenía un estilo, todos sabían a qué iban a jugar, aunque no estuvieran los titulares que un sector quisiera, sabíamos quienes eran.

El Lavolpismo no cambió la historia, cumplió algunos objetivos medianos como calificar a los Juegos Olímpicos luego de un ciclo de ausencia, se consiguió el pase a Alemania 2006 sin sobresaltos en Concacaf y luego terminó en lo mismo, un partidazo de octavos de final ante Argentina con resultado adverso.

Ayer pudimos platicar un buen rato con el Bigotón en W Deportes y más allá de sus conceptos tácticos, que son muy claros, trataba de entender cómo este personaje, que ganó pocos títulos y se enemistó con el ídolo nacional Hugo Sánchez terminó generando una relación tan intensa con los aficionados.

Su respuesta fue simple, la repetición, “una orquesta, a mayor entrenamiento va a funcionar mejor”, trabajar todos los momentos en los que tuviera oportunidad con los seleccionados locales y aprovechar todo el tiempo posible con los que venían de afuera, que en su época eran muchos menos.

-¿Para qué sirve calificar varios meses antes?, “como trabaja ese señor, no sé”, respondió luego de cuestionar el sistema de Juan Carlos Osorio.

A pesar de las bajas, el técnico colombiano tiene hoy una buena oportunidad de revertir la tendencia con esa afición, es una buena noche para mostrar una base de jugadores, ganar bien y festejar como se debe el pase al Mundial que hace 12 años no se conseguía de una manera tan holgada.

carlos.contreras@milenio.com •  twitter@CCLegaspi