Así lo vimos

Se les olvida el espectáculo

Corre el minuto 78, Gibrán Lajud salva un gol y segundos después Juan Martín Lucero marca el 2-0 con el que Xolos derrotó al Morelia. Un gol irrelevante, porque Monarcas seguía necesitando un tanto, como el de última hora que los metió en la Liguilla.

Atlas y Morelia sacaron resultados valiosos en casa a media semana, no solo por el 1-0, sino porque les bastaba con un gol de visitante para obligar a Chivas y a Xolos a meter tres en su casa. Parece que no se enteraron.

Lo de José Guadalupe Cruz será cuestionado durante muchos años por los seguidores rojinegros, llegaron a los cuartos de final con mejor ritmo que el Guadalajara y simplemente no contaron con Matías Alustiza, el goleador. El hombre más importante del torneo por una carga muscular.

Morelia parecía creer en cualquier milagro después de la victoria en la última jornada, que no lo mantuvo en la Primera División y le dio la posibilidad de soñar con ser campeón en el mismo torneo en el que parecían condenados al descenso.

Pero tampoco se enteraron. En ambos casos el partido se trataba de salir a hacer un gol, se podían correr riesgos, porque en caso de conseguirlo obligarían al mejor ubicado en la tabla a abrirse, a buscar desesperadamente esas anotaciones. Para eso se trae de vuelta como primer criterio el gol de visitante sobre la posición en la tabla. Para dar espectáculo, para que la Liguilla sea eso que cada seis meses haga que los fanáticos se olviden de la inconsistencia del torneo.

Despertaron tarde, quitaron el freno cuando ya quedaba poco por hacer. Para los Zorros la marca va a ser dolorosa, los echaron las Chivas y ni siquiera se pudieron ir a lo Atlas, fueron un equipo temeroso en lugar de temerario.

Los de Morelia, que dependieron de Ruidiaz todo el torneo, también tuvieron en un puño al líder de la competencia y prefirieron cuidar su escueta ventaja en lugar de despedirse como ese equipo que no tenía nada que perder y todo por ganar.

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