Así lo vivimos

El plan maestro de la NFL

Este domingo los Patriotas de Nueva Inglaterra van a ganar, pase lo que pase. O al menos así lo aseguran los incrédulos de siempre, los que todavía ven a éste como un ‘equipo de moda’. Los que piensan que por alguna razón existe alguien que mueve los hilos para que siempre salgan victoriosos.

Las modas no se mantienen vigentes durante 18 años y esas enormes aficiones que tienen en México equipos como Pittsburgh, Dallas o San Francisco se basaron en épocas de éxito, cuando fueron dinastías y dominaron la Liga, aunque nunca nadie pudo extenderlo como Tom Brady y Bill Belichick. Chuck Noll, comandó a la Cortina de Acero a cuatro victorias de Super Bowl entre 1974 y 1979, Terry Bradshaw terminó con marca perfecta con Pittsburgh.

Los ochenta fueron dominados por los 49’s, primero dirigidos por Bill Walsh y luego George Seifert, en el camino de esos cuatro triunfos entre 1981 y 1989 erigieron sus leyendas; Joe Montana y Jerry Rice.

Los Vaqueros con Jimmy Johnson y Barry Switzwer dirigiendo a Troy Aikman, Emmitt Smith y Michael Irvin se extendieron durante casi cinco años, pero para 1997 habían cedido el trono.

Los protagonistas de estas dinastías le dan el crédito a los considerados más grandes de toda la historia, pero no podrán detener a los conspiracionistas que sostienen que el pase incompleto que le marcaron a Brady en 2001 fue porque el país necesitaba a los Patriotas campeones luego del 9-11; los que siempre recuerdan a Eric Mangini revelando el Spygate sin mencionar que el año en el que fueron castigados respondieron con una temporada regular perfecta; o que luego de los dos cuartos en los que jugaron con balones desinflados ante Indianápolis regresaron para superar 28-0 en el marcador a los Potros.

Será una semana larga para los ‘haters’ y presuntos expertos porque en Minneapolis todo gira en torno al legado de Brady y Belichick, que todavía puede ser más grande. 

carlos.contreras@milenio.com
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