Así lo vivimos

¿Y si Neymar no se equivocó?

Aquí no hay drama, Neymar se muda a París por voluntad propia. La cantidad a pagar para disolver su contrato con el Barcelona la estableció la entidad y el jugador. El PSG pagó y ofreció mejores condiciones. No es un traidor ni un mercenario, simplemente quiere ser protagonista.

Cuatro años fueron muchos, el brasileño se adaptó a pesar de su gran talento a ser la sombra de Lionel Messi, otros como Zlatan no resistieron ni una campaña. Gary Linecker escribió la frase más popular entre los barcelonistas en los últimos días. "Solo hay un camino para salir del Barcelona y ese es hacia atrás", pero hoy está muy lejos de ser cierto. Esa sentencia podría perder validez este mismo año.

Neymar Jr. es la pieza que le faltaba al club parisino para verse contendiente y aspirar a levantar la Orejona. Ya dominaron la Liga francesa que no era habitual y estuvieron a unos minutos de echar al propio Barcelona la campaña anterior en la Liga de Campeones.

Con la plantilla actual y la adhesión del brasileño se convierten en un top 3 de Europa, Al menos en el papel. Los que hoy se sienten con la calidad humana para juzgar las decisiones de los demás seguramente nos recuerdan la temporada 2003, cuando el Barcelona presentó la entonces escandalosa cantidad de 25 millones de euros para quitarle al París Saint-Germain al mejor jugador del mundo: Ronaldinho, que un año más tarde, ya vestido de blaugrana, recibió el reconocimiento por parte de la FIFA. O de cuando a base de billetes y de ofrecer mejores condiciones a jugadores como Deco, corazón del Porto campeón de Europa o Ludovic Guily, artífice de la eliminación de los galácticos en una semifinal. En la era pre Messi, el Barça también jugó a ser el rico que podía traer a quien quería. Vivan los PSG, los Chelsea, Milán y Manchester City del mundo. El pastel no puede seguir partido solo en dos rebanadas.

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi