Así lo vivimos

El "Piojo" de siempre

Xolos está en semifinales, dos veces fue superlíder y pelea por un título más en su joven historia como franquicia de la mano de Miguel Herrera, que en el verano regresará a donde más lo extrañan. Aunque dice que “todavía” no tiene acuerdo con nadie, va a dirigir, otra vez al América.

Volverá a ser el técnico más mediático. Será de nuevo aspirante a dirigir la selección nacional a pesar de los errores fuera de la cancha que le costaron el puesto. Una disputa personal le costó romper el proyecto de Rusia 2018 y tomar un camino completamente distinto.

No se quedó ahí por su temperamento y no ha dado ninguna muestra de cambio. Es cierto que contagia esa energía, que ha sido un técnico exitoso y conecta con la tribuna, pero también acaba mentándole la madre y retando a golpes a cualquiera que le grita. Para su desgracia, las cámaras de los teléfonos celulares graban esos desatinos, que ha presentado desde que era jugador, pero pocos quedaron registrados.

Ya perdió el trabajo que todo entrenador mexicano sueña y pasó la última parte del torneo suspendido con Xolos. Ahora despertará el morbo al momento de saludar al Tuca Ferretti, al que ya le mandó el mensaje de que cerrara el hocico, por ventilar lo que todos saben. Tijuana negociará con América para sacar algo de los seis meses de contrato que todavía tenía con Herrera.

Seguramente ha escuchado mil veces el consejo, debe dejar de autosabotearse y obstaculizar su propio trabajo con altercados, pero solo él puede hacer el cambio real. Ese abandono mediático del que se quejaba Antonio Mohamed cuando dirigía en la frontera ayudaron a que tuviera poca repercusión el incidente de mediados de marzo, pero cuando esté de regreso en el banquillo del equipo más ganador de México no puede darse esos lujos y la directiva no puede consentir ese comportamiento, por muy buenos que sean los resultados.