Así lo vivimos

“Me estás matando”

“Dude, you’re killing me”, (“chavo, me estás matando”, en castellano), fue una de las frases de la charla técnica de Bill Cartwright la noche del miércoles. Pedía “rebotes de cinco personas” y que los movedores llegaran a línea de base para pasar a los hombres altos en la pintura.

El equipo mexicano de basquetbol en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz contó con muchos de los integrantes que estuvieron en la Copa Mundial de la FIBA en España. Más de los que se podrían esperar con la dificultad del calendario.

Adam Parada, Paco Cruz, Marco Ramos, Adrián Zamora e Israel Gutiérrez tuvieron menos protagonismo que Carlos Toussaint. El movedor titular de México en este torneo, lleva el estigma de su apellido, no es un escándalo su inclusión en el equipo, pero de eso a darle la responsabilidad en un torneo, hay una gran diferencia.

Se acabó la racha de éxitos en Centroamericanos, Panamericanos, FIBA Américas y Centrobasquet.

Los “rebotes de cinco” y “los pases desde la línea de base” son propios de equipos con otras condiciones atléticas, más veloces, más fuertes, que los mexicanos. Es el problema de no conocer el equipo que entrenas, de haber dejado atrás el sistema europeo, ese que Cartwright dice que no existe.

Se olvidaron de trabajar el juego interior y le dejaron a Toussaint los tiros desde el perímetro.

El basquetbol mexicano retrocedió décadas en menos de tres meses. El fracaso en la clasificación a semifinales en un torneo regional, jugando en una plaza tan basquetbolera como Veracruz abre la puerta a un ridículo en el Preolímpico del 2015, ni para qué rogarle a Gustavo Ayón, Héctor Hernández o Jorge Gutiérrez que regresen. El proyecto está enterrado.

Como diría Cartwright, las decisiones tomadas por las autoridades del basquetbol “nos están matando”.

carlos.contreras@milenio.com · twitter@CCLegaspi