Así lo vivimos

El placer de bloquear en twitter

No hay otra forma de describirlo. El Clausura 2017 es un torneo desperdiciado para Cruz Azul.

No hay nada que rescatar.

Gastaron un dineral en refuerzos de calidad que no trajeron resultados, no ganaron la Copa, se metieron en problemas de descenso y alargaron la sequía de títulos de Liga a 40 torneos. Los últimos tres años han estado de vacaciones cuando el resto juega la Liguilla.

Su técnico, Paco Jémez siempre fue frontal, pero la inexplicable falta de resultados y las constantes remontadas en contra durante los últimos minutos de juego convirtieron esa franqueza en un espectáculo que da pena. Disputas con reporteros, respuestas incómodas y hasta retos con técnicos rivales.

A falta de tres jornadas no están eliminados matemáticamente porque ninguno de los 18 equipos lo está, pero la única alegría que pueden darle a sus seguidores es una victoria ante uno de los odiados como Chivas y ganar puntos para el cociente del siguiente año.

De nada de eso tiene la culpa Carlos Hermosillo, ni los cientos o miles que tiene bloqueada la cuenta de twitter de Cruz Azul. De alguna forma debe reconfortarles no percibir lo que opinan los que se quejan, así no deben de leerlos y probablemente hasta sientan que no piensan todas esas cosas.

De poco ayuda bloquear a alguien en redes –a menos que se trate de acoso o violación de privacidad-, hoy, por el contrario, es momento de escuchar a todos, sobre todo a los que quieren al club y aportaron en su momento. También a los que lo odian y lo atacan, para encontrar una verdadera salida a esto.

Cruz Azul tiene todos los elementos para ser campeón: institución de respaldo, plantilla, afición y hasta técnico. Tal vez uno de esos trolls tenga a la respuesta, pero no lo sabrán, porque un community manager o miembro de la directiva, ha encontrado en la satisfacción de bloquear en twitter otra forma de evadir la realidad. 

carlos.contreras@milenio.com

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