Así lo vimos

LeBron James

Las comparaciones en el deporte nunca sirven para nada. Michael Jordan tiene seis anillos y LeBron James solo tres, es lo único que se puede cuantificar.

Cuando se trata de hablar sobre el “atleta más grande de todos los tiempos” no hay otro que no sea Usain Bolt, pero qué sentido tiene compararlo con un jugador de futbol, un quarterback, una gimnasta, un tenista o un nadador. Ninguno.

La noche del lunes, cuando Golden state venció en el Juego 5 de las Finales a Cleveland, la gran historia era el momento de Kevin Durant al coronarse, un hombre que se merecía un campeonato de la NBA y tuvo que esperar 10 años para tenerlo y lo disfrutó como un niño de 8 años junto a su madre.

Pero las hordas de fans de Jordan, Kobe y la nueva tropa de seguidores de los Warriors aprovechó para celebrar una nueva derrota del mejor jugador de la Liga.

James, en la NBA desde los 18 años, es el único capaz de hacer aspirante a cualquier equipo a las Finales. Ni James Harden ni Russell Westbrook pueden hacerlo y este año quedó claro, aunque ellos fueran los candidatos al MVP durante todos los meses de la temporada regular.

Es aberrante tratar de saber si LeBron hubiera sido mejor que un jugador que dominó la Liga hace 20 años, porque era diferente, porque Jordan siempre tuvo un compañero como Scottie Pippen, y en un caso parecido al de Tom Brady en la NFL, siempre tuvo a un genio en el banquillo.

En esta serie quedó claro que los Cavaliers no tuvieron entrenador para manejar los momentos clave, para aprovechar posesiones como las del Juego 4, que si en 2016 remontaron fue solo por el ímpetu y talento de LeBron. El que resalta de su generación, el que fue odiado por hacer lo mismo que hizo Durant, dejar al equipo donde creció para buscar un título, el que todavía va a pelear más de una vez.

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